FORMENTERA | C. C.
El conseller de Medio Ambiente del Govern balear, Miquel Àngel Grimalt, anunció ayer, junto a la consellera insular de Medio Ambiente, Silvia Tur, que el consejo de administración de la Agencia balear del Aqua (Abaqua) aprobó el pasado martes el expediente de la redacción del proyecto de remodelación del pretratamiento de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Formentera.
El conseller precisó que el objetivo de esta mejora, recomendada por los técnicos de su departamento, es asegurar que en el futuro «averías graves como la que sufrió la planta depuradora el pasado mes de agosto no vuelvan a repetirse». Esa avería produjo el vertido de toneladas de aguas fecales en aguas del Parque Natural de ses Salines.
El plazo previsto por la conselleria balear es que antes de que acabe el año salgan a concurso esas obras de remodelación para que estén concluidas antes del verano de 2010. Esta actuación también incluye la revisión de una serie de estaciones de bombeo para garantizar un funcionamiento «óptimo» del sistema.
Obras en la desalinizadora
Miquel Àngel Grimalt también se reunió con los vecinos de es Ca Marí para explicarles el plan de actuación para acabar con los ruidos que genera la planta desalinizadora y que provoca serias molestias en el entorno. En el caso de esta instalación la gestión es compartida entre el Govern y el Consell, a través de un consorcio específico, por lo que ambas administraciones deben actuar conjuntamente.
El conseller balear avanzó que han acordado con el Consell el encargo del estudio técnico y de viabilidad para sacar a concurso la explotación de la desalinizadora. La intención es incluir en el pliego de condiciones las mejoras necesarias para acabar con la contaminación acústica que genera. Asimismo, el pliego introducirá una serie de mejoras generales de la planta. Grimalt calificó de «vital» esta instalación, ya que de ella depende producción de agua potable para toda la isla.
El objetivo es que las obras precisas para acabar con los ruidos se puedan acometer «antes del verano que viene», ya que es en esos meses cuando se producen las mayores molestias. En cambio, las mejoras generales tendrán un plazo de ejecución más dilatado.
El conseller aseguró que la planta de producción de agua de es Ca Marí «funciona correctamente» y que su departamento y el Consell han dado prioridad a las obras para acabar con las molestias.
Los ruidos se producen porque la planta no cuenta con los sistemas de ventilación adecuados, por lo que en verano debe trabajar con las puertas abiertas debido a las altas temperaturas que se alcanzan en el interior, cuando está a pleno rendimiento. Por esta razón el ruido de los motores sale del edificio y se oye en toda la zona, provocando molestias entre los vecinos. Los residentes de esta área llevan años denunciando esta contaminación acústica que les obliga a vivir en sus casas con las ventanas cerradas.