IBIZA | J. LL. F.
El proyecto de la autovía del aeropuerto fue aprobado por el Govern de Jaume Matas y ejecutado a toda prisa pese a tener un informe desfavorable de la dirección general de Recursos Hídricos, que no veía garantizado el drenaje de la trinchera que ahora se inunda. En concreto, el informe fue fechado el 17 de agosto de 2004 y firmado por Joan Crespí, director general de este departamento.
El director general de Carreteras, Antoni Armengol, se muestra perplejo por la situación heredada del anterior Ejecutivo de Mabel Cabrer: «No me explico cómo la Comisión Balear de Medio Ambiente dio en su día la autorización a un proyecto incompleto», dado que «los drenajes son un elemento sustancial de esta carretera, casi tan sustancial como el propio trazado», añade.
«Quitar la trinchera»
Bajo su punto de vista, si la tramitación del proyecto se hubiera hecho correctamente y teniendo en cuenta el tema de los drenajes, los organismos técnicos «habrían obligado a quitar las trincheras», unas estructuras cuya utilidad no tiene claro el Govern.
Resolver el problema, aparte de complicado, será caro, pues los técnicos cifran en unos tres millones de euros el coste de la construcción de los drenajes.
En estas circunstancias, los ecologistas del GEN han propuesto rehacer la trinchera para que la carretera vuelva a discurrir en superficie, eliminando la excavación. Aunque Armengol afirmó recientemente que ya no consideraba una locura esa propuesta, el director general aclaraba la semana pasada a este periódico que tapar la trinchera es «totalmente inviable», especialmente por el coste que ello supondría para las arcas públicas de la Comunitat Autònoma.