El Sindicato Médico de Balears calificó ayer la medida adoptada por la gerencia del hospital de «atípica». «Es cuanto menos un despropósito, ya que no sólo quita a los ciudadanos el derecho a ser atendidos por el personal más especializado en la materia, con los medios más actualizados en cuanto al diagnóstico y tratamiento, que son los cardiólogos y neumólogos, sino que además sobrecarga de trabajo a otros especialistas», señala el portavoz del sindicato en las Pitiusas, Nacho Fernández. Los médicos consideran que derivar las primeras consultas con el cardiólogo a un internista «sólo conseguirá atrasar aún más el diagnóstico y burocratizar más el proceso». Además, añade que a nadie «en su sano juicio se le puede ocurrir que se deje de hacer las pruebas necesarias como ecocardiograma, broncoscopias o pruebas funcionales respiratorias». Fernández exige a la gerencia que se contrate de inmediato a nuevos especialistas. | M. T.