IBIZA | MARTA TORRES
Francisco Cárceles, gerente del Área de Salud de Ibiza y Formentera, anunció ayer que se ha reestructurado el servicio de Cardiología «para garantizar la prestación asistencial a los ciudadanos».
En este sentido, Cárceles detalló que cuando un médico de cabecera envíe a un paciente al cardiólogo, esta primera visita la atenderá un especialista en medicina interna. «Él evaluará y pedirá las pruebas complementarias que sea preciso hacer y luego se enviarán a Cardiología para garantizar que en las pruebas más específicas no hay demora», añadió el gerente.
Cárceles aseguró que, además, se ha propuesto a cardiólogos y neumólogos que hagan peonadas (es decir, horas por la tarde) «para garantizar que la accesibilidad a la consulta vaya mejorando día a día. Se trata de ampliar el horario para dar cobertura». El gerente insistió en que se está negociando y que realizar o no las peonadas «es una decisión que compete sólo al profesional».
Desde hace algo más de una semana, el hospital Can Misses cuenta sólo con dos de los cuatro cardiólogos que forman la plantilla, después de que el doctor Martínez Serra se marchara a Barcelona. El anterior especialista en corazón abandonó su puesto hace alrededor de un año, de manera que la plantilla de Cardiología se ha quedado con la mitad de los médicos. Además, uno de los dos que están contratados se marcha ahora unos días, por lo que se queda únicamente uno atendiendo la consulta, según han explicado fuentes médicas.
El gerente del Área de Salud pitiusa aseguró ayer que la dirección del hospital continúa buscando especialistas de corazón. «No cejamos, pero es bastante difícil encontrar estos especialistas», comentó el gerente, que recordó que en estos momentos es muy complicado contratar cardiólogos en todo el país.
Francisco Cárceles no especificó qué se está haciendo para intentar encontrar dos cardiólogos para Ibiza, aunque recordó que a lo largo de 2009 se ha contratado «un urólogo, dos cirujanos, dos anatomopatólogos, un internista y una pediatra».