IBIZA| S.D.
Greenpeace presentó ayer en la reunión del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD), celebrado en Otawa (Canadá), un estudio que avala la importancia de un santuario para el atún en Balears.
El informe presentado por la organización ecologista demuestra la riqueza de las aguas del sur de las islas ya que son el lugar de desove de diferentes tipos de túnidos y plantea la información científica que justifica el cumplimiento de los criterios ecológicos y biológicos de estas zonas marinas significativas. Además, el escrito resume las circunstancias únicas que se dan tanto en las aguas de Balears como en otras áreas marinas del canal de Sicilia.
Greenpeace pretende con esta solicitud que se protejan las aguas internacionales del Mediterráneo que presentan cualidades singulares como las praderas de mäerl, los corales de profundidad, los cachalotes, los rorcuales comunes, los delfines mulares, las tortugas bobas y las especies protegidas de aves como la pardela balear, que se pueden encontrar en las aguas del sur de las islas.
«Todas estas características convierten a las aguas del sur de Balears en un punto caliente de productividad y biodiversidad del Mediterráneo, por lo que deberían declararse de manera inmediata como santuario de túnidos para proteger esta zona de desove», aseguró Celia Ojeda, responsable de océanos de Greenpeace, quien solicita la creación de una red global de reservas marinas que abarque el 40% de los océanos. Ojeda advirtió también de que «el Gobierno sigue sin actuar para proteger estas aguas a pesar de estar obligado por la Unión Europea a declarar reservas».
La propuesta de la organización ecologista ha sido apoyada por el Govern balear, la conselleria de Medio Ambiente e, incluso, por la mayor compañía comercial de atún Rojo, Mitsubishi.