IBIZA | R. S.
Un hombre acusado de conducir bajo los efectos del alcohol no se presentó al juicio celebrado ayer en el Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza porque se ha ido a trabajar «a la recogida de la fresa», según explicó su abogado.
El 23 de abril de 2005 P. M. C., un hombre nacido en Ecuador, fue sorprendido por la Policía conduciendo bajo los efectos del alcohol. El etilómetro marcó 1,06 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, cuatro veces más de lo permitido.
Debido a que los hechos se remontan a hace más de cuatro años y medio la representante del Ministerio Fiscal se tuvo que regir por el antiguo Código Penal, por lo que no solicitó pena de prisión para el acusado. Este hombre no se ha presentado en varias ocasiones a las citaciones efectuadas para celebrar este juicio.
No obstante, ayer la juez Martina Rodríguez, titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza, decició celebrar la vista en ausencia del acusado, y dejó este caso visto para sentencia.
La fiscal solicitó que P. M. C. esté dos años privado de la posibilidad de conducir vehículos a motor y que además se le imponga una multa de 3.000 euros (diez meses con una cuota diaria de diez euros). Si el acusado hubiese cometido este delito después del 1 de mayo de 2008 habría afrontado una pena de prisión.
P. M. C. sufrió un accidente de tráfico en la avenida Sant Jordi de Vila. Cuando los agentes llegaron al lugar del suceso observaron que el conductor estaba bajo los efectos del alcohol, por lo que le aplicaron el etilómetro y le detuvieron.