IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El grupo promotor del proyecto del puerto deportivo de es Viver considera que se han dado «instrucciones políticas» para impedir la construcción del puerto deportivo de es Viver. Pedro Matutes, de Matur S.A., que junto al Grupo Matutes y Hotel Torre del Mar, proyectan un puerto con capacidad para casi 700 amarres, asegura que no entiende por qué las instalaciones náuticas son incompatibles con el paseo marítimo previsto por el Ministerio de Medio Ambiente. «Sólo cabe entenderlo desde el ámbito político», reitera Matutes, en referencia, según él, a la falta de un criterio objetivo para no autorizarlo. De hecho, el empresario de la cadena hotelera Sirenis apunta que es Viver debe ser «el único lugar de la isla» donde no puede haber un puerto deportivo frente a un paseo marítimo.
La dirección general de Costas ha informado en contra del proyecto de este grupo de empresarios. Este informe se suma a los del Consell y el Ayuntamiento de Ibiza, también desfavorables, solicitados por Ports de Balears para decidir si autoriza una concesión para la construción y explotación del puerto durante 30 años.
Matutes señala que «todo es recurrible», aunque asume que es «difícil luchar contra la Adminstración», más aún cuando hay «una concertación de tipo político» para impedir su autorización. «Poco se puede hacer», admite. El empresario también piensa que la negativa de las instituciones también se fundamenta en que la mayoría de los promotores se apellidan Matutes. «Es opinable, pero tengo claro que tiene mucho que ver con los promotores», señala, al tiempo que insiste en que se trata de un proyecto «bueno» para la zona.
Reconoce que el proyecto afecta directamente a una pradera de posidonia, aunque destaca que el estudio de impacto ambiental propone como medida compensatoria financiar la replantación de esta especie en otra área. «Nos dijeron que era imposible y ahora resulta que el Estado va a invertir en un proyecto de este tipo en Ibiza», recuerda. También critica que los políticos que se niegan a autorizar el proyecto son los mismos que luego «se quejan» de que los turistas «no gastan». En este sentido, Matutes recalca que la infraestructura prevista serviría para impulsar un segmento del turismo de mayor poder adquisitivo.
De la misma manera, el ex presidente de la Federación hotelera apunta que la gente «se asusta» ante la posible pérdida del Club Náutico de Ibiza, pero que precisamente «suceden estas cosas» por la presión que provoca la falta de amarres en la isla. «El coste de los amarres también es elevadísimo, lo que provoca que mucha gente abandone la isla. Desgraciadamente esto lo pagaremos», advierte.