IBIZA | MARTA TORRES
Varios padres de alumnos del colegio Can Raspalls, en Sant Jordi, han denunciado que los alrededores del centro están llenos de escombros, restos de obra y suciedad. Además, critican que uno de los caminos de acceso al colegio está todavía sin asfaltar, de manera que los días de lluvia «es imposible acceder a las instalaciones sin llegar llenos de barro».
Las aceras no están embaldosadas y en algunos tramos los propios padres que van caminando hasta el colegio han utilizado algunas de las tablas de madera que estaban tiradas en el suelo para improvisar pasarelas por las que pasar evitando charcos y montones de tierra. Dos días después de las lluvias de esta semana, todavía había zonas encharcadas. Algunos de los padres explican que el mal estado en que se encuentran los alrededores han ocasionado más de un susto, ya que varios niños y adultos han tropezado con los restos abandonados en mitad de las aceras y se han caído.
Junto a la carretera pueden verse montones de grava, sacos de cemento, trozos de tubería, redes naranjas, hierros semienterrados y hasta el viejo tanque completamente oxidado de un camión cisterna. Los padres recuerdan que el año pasado ya denunciaron esta situación y que, desde entonces, no se ha hecho nada. Además, aseguran que la suciedad de la zona ha ido aumentando con los restos de otras obras que también se han ido arrojando en los alrededores del colegio.
El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Sant Josep, Josep Antoni Prats, recordó que el Consistorio no ha recepcionado todavía el colegio precisamente por unos problemas en el edificio que la empresa constructora debe subsanar, «poco podemos hacer por este motivo», señalaron fuentes del Consistorio. A pesar de esto, Prats aseguró que avisará a la empresa responsable de la urbanización de la zona de Can Raspalls «para que solucione esta problemática en el menor tiempo posible».
Éste es el cuarto curso que comienza en el centro sin tener todavía el final de obra, motivo por el que el Ayuntamiento de Sant Josep no ha recepcionado todavía estas instalaciones. El Consistorio recordó que, a pesar de esto, sí se están haciendo cargo del mantenimiento del centro. Sant Josep ha asegurado en varias ocasiones que no dará el final de obra al centro hasta tener la certificación de que se han solucionado todos los problemas. La empresa entregó en 2006 las instalaciones a la conselleria balear de Educación sin que estuvieran operativas las placas solares ni la climatización.