IBIZA | R. S.
En el incendio de Punta Xarraca, el más importante de los ocurridos en las Pitiusas este verano, participaron un gran número de efectivos terrestres y aéreos, la mayoría venidos desde Mallorca. Sin embargo, fue clave en la extinción de las llamas la labor de los miembros del Ibanat de la isla, de los bomberos, de la conselleria de Medio Ambiente, de la Dirección General de Emergencias y por supuesto la colaboración de los voluntarios de Protección Civil.
En la coordinación también participó la Guardia Civil y la Policía Local de Sant Joan. El alcalde del municipio, Antoni Marí, fue uno de los primeros en llegar a la zona de Cala Xarraca, y estuvo siempre pendiente de la evolución de las llamas.
Dos medios aéreos con base en Ibiza trabajaron para apagar el fuego, el helicóptero ´Halcón 04´ y el avión ´Blanco 01´.
El piloto del air tractor, Pedro Gil, pudo efectuar tres descargas de agua el sábado hasta que se hizo de noche, es decir, arrojó unos 9.600 litros sobre Punta Xarraca. El domingo voló hacia la zona y regresó al aeropuerto 24 veces, en las que arrojó cerca de 76.800 litros de agua, recuerda Gil, que destaca la labor de sus compañeros de la base, que tenían todo preparado para repostar agua lo más rápido posible.
Este malagueño de 42 años sólo lleva un año destinado en Ibiza. «Si tuviese miedo no haría este trabajo, lo importante es tener mucho respeto a la máquina que pilotas», explica Gil, que comenta que el peor momento de un incendio es el principio, ya que la rapidez es clave para poder controlarlo.
«A veces pasamos rascando el suelo, a cinco o seis metros de los pinos, hay que tener mucho cuidado con los cables», comenta Gil. «El incendio se ataja dándole en la cabeza, en el inicio», concluye.