SANT JOSEP | RAÚL SÁNCHEZ DE VEGA
En la base de medios aéreos contra incendios del aeropuerto de Ibiza espera el piloto del avión con carga en tierra air tractor AT 802 ´Blanco 01´, Pedro Gil, y el compañero que pilota el helicóptero AS 350 B3 ´Halcón 04´, ambos aparatos con base permanente en la isla para luchar contra el fuego en las Pitiusas. Este año el helicóptero va a permanecer medio año en Ibiza, para cubrir la temporada de incendios, desde abril hasta octubre, y el avión cinco meses, ya que llegó a la isla en mayo.
También están en la base los mecánicos Óscar Safont y Marcelo Navarrete, el emisorista Borja Bea y un agente de la conselleria de Medio Ambiente. Les acompaña en este día de final de verano José Julio Argandoña, uno de los técnicos del Ibanat (Institut Balear de la Natura) que, en turnos rotativos, permanecen alerta ante cualquier aviso de incendio.
«En Ibiza no hay una verdadera lucha contra el fuego, apenas hay incendios, y cuando se observa cualquier indicio ya estamos en el aire», explica Gil, un piloto con 16 años de experiencia, 10 en líneas comerciales y 6 en la lucha contra el fuego. «En Galicia he participado en extinciones de incendios que han arrasado 200 hectáreas de monte y en los que llegaron a participar hasta 20 medios aéreos», comenta.
400 hectáreas en Can Misses
Afortunadamente, en las Pitiusas los incendios suelen ser de dimensiones más reducidas. Argandoña recuerda la excepción, el que sufrió Ibiza en 1994, que arrasó cerca de 400 hectáreas y llegó a las inmediaciones de Vila por la zona de Can Misses. Los otros más recordados son el ocurrido en el Pla de ses Formigues en 2000 y el de la sierra de Morna de 2006.
Esta temporada «no ha habido incendios relevantes en las Pitiusas», explica Argandoña. Los más importantes fueron los que arrasaron 34 hectáreas de monte en Punta Xarraca y el que quemó unas tres hectáreas en Santa Eulària el 26 de julio.
El Ibanat cuenta con unos 70 trabajadores en verano y alrededor de 50 en invierno en Ibiza. El instituto está integrado en la conselleria de Medio Ambiente, que a su vez tiene destinados siete agentes en Ibiza y dos en Formentera. El Ibanat está dividido en tres departamentos: incendios forestales, gestión forestal y biodiversidad.
Los técnicos del Institut de la Natura, como José Julio Argandoña, asumen la dirección de todos los medios en la extinción de los incendios, como ocurrió por ejemplo en el de Punta Xarraca el primer fin de semana de agosto. «Los agentes de la conselleria de Medio Ambiente (que visten de verde) son como la policía forestal», explica Argandoña, que añade que las brigadas del Ibanat (uniformados de amarillo) son las que tienen la responsabilidad directa de apagar el incendio.
La Dirección General de Emergencias (DGE), «los de Telefónica» según bromean sus compañeros debido a su uniforme verde y azul, depende de la conselleria de Interior del Govern y es la responsable de las labores de logística en los incendios. Ellos dirigen a los voluntarios de Protección Civil. «Hacen un trabajo extraordinario», destaca Argandoña.
Plan Infobal del Govern
El Infobal (plan especial del Govern para hacer frente al riesgo de incendios forestales) contempla cuatro niveles: los fuegos de nivel 0 no suponen peligro para personas no relacionadas con las labores de extinción ni para bienes distintos de los de naturaleza forestal.
En los incendios de nivel 1 no se contemplan riesgos de carácter colectivo y en los de nivel 2 se incluyen los fuegos que amenazan de manera grave a personas y bienes. El Ministerio del Interior declarará el nivel 3 en aquellos incendios que pongan en peligro «el interés nacional».
El director del Infobal será el conseller de Medio Ambiente del Govern en el caso de los incendios forestales de nivel 0 y 1. Cuando por la gravedad del incendio se declare el nivel 2 la dirección del Infobal corresponderá a la conselleria de Interior y se efectuará en coordinación con la de Medio Ambiente, con la Administración General del Estado, con los consells insulares, con los ayuntamientos y con las restantes entidades afectadas por el plan.
En Ibiza nunca ha habido un incendio de nivel 2, lo más parecido fue el simulacro del 24 de abril del año pasado en Cala Carbó. El despliegue fue espectacular y acompañaron a los habituales medios de extinción los miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que llegaron desde Bétera (Valencia).
Los bomberos pertenecen al Consell Insular y se integran dentro del grupo de intervención. Trabajan conjuntamente con las patrullas del Ibanat, pero la dirección de la extinción la lleva un técnico del instituto, aunque «la coordinación es muy buena», comenta Argandoña.
Aparte de los medios aéreos con base en Ibiza, cuando hay un fuego en las Pitiusas llegan aviones y helicópteros venidos de otros puntos de Balears o de la Península (ver cuadro). Por ejemplo, en el incendio de Punta Xarraca colaboraron en las labores de extinción los helicópteros fabricados en Polonia ´Halcón 01´ y ´Halcón 02´, modelo Sokol, explica Argandoña. Estos helicópteros, que llegaron desde Mallorca, cuentan con una brigada aerotransportada y un ´bambi´ (la bolsa) que descarga unos 1.500 litros en cada descarga.
Aparte de los helicópteros, a Punta Xarraca también llegaron desde Mallorca otros dos aviones de carga en tierra, el ´Rojo´ y el ´Azul´, que colaboraron con el ´Blanco 01´, pilotado por Pedro Gil. En el avión ´Gavina´, más pequeño que los anteriores, viajan habitualmente el piloto, el copiloto y un técnico. Ellos son los encargados de coordinar el carrusel: vuelan por encima de los demás medios aéreos y tratan de organizar las labores de extinción, con lo que los helicópteros y aviones que vuelan por debajo forman una especie de noria perfectamente coordinada para apagar los incendios, como se pudo comprobar en Punta Xarraca.
En este incendio también colaboró un avión anfibio que vino desde Pollença, y que descargó unos 5.500 litros en cada tirada. El ´Canadair´ carga agua en el mar en una arriesgada maniobra que despertó la admiración de los curiosos en Punta Xarraca, ya que el líquido entra por un agujero de apenas 20 centímetros.