IBIZA | E. R.
La Asociación de Vecinos de Santa Gertrudis convocará en el plazo de dos semanas una nueva asamblea extraordinaria para analizar la respuesta del Consell a las alegaciones presentadas contra el modelo de carril-bici previsto y decidir si se toma algún tipo de medida. Así lo explicó ayer a este periódico el presidente de este colectivo de vecinos, Toni Boned, quien no quiso pronunciarse a la espera de conocer con detalle cómo queda el proyecto y cómo lo justifica el Consell.
Por su parte, Joan Torres, propietario de la carpintería afectada por el proyecto, insiste en que el vial ciclista previsto supone «un peligro» para sus usuarios. «Es muy triste de que antes de que se haga la obra ya se sepa que va a haber accidentes», dice Torres, que fue quien presentó hace unos meses en el Consell un millar de firmas en contra del proyecto. Torres mantiene que la solución ideal es o bien utilizar caminos existentes paralelos a la carretera o bien habilitar el carril-bici sobre un arcén más amplio. Justifica que con un carril segregado los ciclistas corren el riesgo de ser atropellados por los vehículos que salen de la vía, salvo que se habilitasen «puentes o túneles en cada caso».