IBIZA | EUGENIO RODRÍGUEZ
La dirección general de Costas, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, ha emitido un nuevo informe desfavorable a la construcción del puerto deportivo de es Viver al entender que es incompatible con el paseo marítimo que proyecta construir en ses Figueretes. Según ha podido saber este periódico, Costas argumenta que la ejecución del puerto deportivo que impulsan el Grupo Matutes, Matur S.A. y Hotel Torre del Mar implicaría la transformación del litoral, lo cual, según su criterio, afectaría al paseo previsto en primera línea. Otros dos grupos de empresarios también tramitan un proyecto para construir un puerto en esta zona.
El documento de Costas es determinante, ya que este organismo es el que debe conceder la concesión administrativa para ocupar la zona de dominio público marítimo-terrestre y el espejo de aguas. Con este informe, al que se suman los del Consell de Ibiza y el Ayuntamiento de Ibiza, también desfavorables, el Consejo de Administración de Ports de Balears, de la conselleria de Medio Ambiente, ha de resolver próximamente la autorización solicitada por la promotora.
Precisamente, el conseller insular de Movilidad y Medio Ambiento, Albert Prats, aseguraba hace casi un año, tras dar a conocer el informe del Consell, que el puerto deportivo de es Viver era un proyecto «muerto». Prats argumentaba, entre otras cosas, que la construcción de estas instalaciones náuticas, a pesar de que los promotores reducían en casi 200 el número de amarres previstos (pasaba de 885 a 694), implicaría la destrucción de 12 hectáreas de posidonia, aparte del impacto paisajístico.
Primer informe desfavorable
Costas en su informe no hace referencia alguna, según las fuentes consultadas, al posible impacto ambiental del puerto y se limita a señalar que es incompatible con el proyecto de paseo previsto en la zona. Cabe tener en cuenta que la dirección general de Costas ya emitió a mediados de 2006 un primer informe en contra del puerto (en este caso era sobre el proyecto inicial de casi 900 amarres) por sus consecuencias ambientales, la falta de una planificación insular de puertos y el rechazo social suscitado.
No obstante, los promotores no bajaron los brazos, modificaron el proyecto y siguieron tramitándolo ante la conselleria balear de Medio Ambiente. De hecho, en febrero de 2007, la comisión balear de Medio Ambiente informó a favor de estas instalaciones náuticas con algunas prescripciones encaminadas a la reducción del impacto sobre las praderas de posidonia. Posteriormente, Ports de Balears solicitó nuevos informes a Costas, el Consell y el Ayuntamiento (todos ellos han resultado ahora desfavorables) para cerrar la tramitación.
Costas informa en contra
A mediados de 2006, Costas emitió un informe desfavorable al puerto como consecuencia de su impacto.
El Govern balear, a favor
En febrero de 2007, la comisión balear de Medio Ambiente autorizó la construcción del puerto con condiciones.
Costas vuelve a oponerse
Costas ha emitido ahora un nuevo informe en contra. Lo mismo han hecho el Consell y el Ayuntamiento.