IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El alcalde de Sant Joan, Antoni Marí Carraca, reitera que el carril para bicicletas que el Consell proyecta construir paralelamente a la carretera de Sant Miquel supone «un consumo exagerado del territorio» . «Se le puede dar el nombre que quiera [carril-bici, carril-peatonal o lo que sea] pero es una expropiación a los propietarios y una afectación directa sobre el terreno y una transformación del suelo, que deja de ser rústico. Quien quiera decir lo contrario, está obviando la realidad», asegura el primer edil, que añade que es «partidario» de evitar «siempre que sea posible» el consumo de territorio. «Acostumbrémonos a decir las cosas por su nombre, y no queramos darle vueltas a las cosas para manipular la realidad», sostiene.
Marí lamenta que «no se haya tenido en cuenta la opinión de los vecinos ni de las instituciones municipales que se han pronunciado». «Todos hablamos y vendemos que queremos ser muy democráticos y tener talante. Pero eso se consigue escuchando a los demás y razonando las cosas», dice el alcalde, que puntualiza que todavía no ha recibido el informe en el que se responde a las alegaciones presentadas, por lo que reconoce que su «razonamiento puede ser superficial». En todo caso, Marí espera que la contestación a las peticiones del Consistorio estén fundamentadas en «criterios técnicos y jurídicos».
El Consell aprobó el viernes en el pleno el trazado definitivo del proyecto de ampliación de la carretera de Sant Miquel sin apenas cambios con respecto a la versión inicial. Pese a la oposición del Ayuntamiento y los vecinos, el carril-bici se mantiene separado de la calzada con una valla de madera, aunque se ha estrechado en cinco tramos distintos para reducir su afectación sobre la fachada de algunas viviendas y una carpintería. También se ha modificado en el tramo de Can Caus (rodea el safareig situado justo enfrente) para repartir el perjuicio entre los propietarios de los dos lados de la carretera y para no afectar a la movilidad de entrada de los vehículos en el aparcamiento del restaurante.
El alcalde entiende que no se puede hablar de «un modelo de carril para bicicletas estándar», sino que debe adaptarse a la demanda social y a la aplicación que se le puede dar sobre el territorio. Recuerda que el Consistorio, que se ha pronunciado en contra del vial ciclista previsto en los proyectos de las carreteras de Sant Miquel y Sant Joan, ha buscado asesoramiento técnico antes de pronunciarse al respecto y asegura que el Consell no le ha informado de los cambios que finalmente se han introducido en el proyecto definitivo. «Hace mucho tiempo que no me he reunido para tratar temas de carreteras», indica.
El grupo del PP en el Consell también insistió en el pleno del viernes que la solución más adecuada sería habilitar el vial ciclista en el arcén, tal y como se hace «en toda Europa». No obstante, el conseller de Movilidad y Medio Ambiente, Albert Prats, respondió que esta alternativa no sólo es «ilegal», sino además «peligrosa». Prats recordó que en la década de los años 90 en Mallorca se proyectaron varias carreteras con carril-bici en el arcén y que con el tiempo tuvo que rectificarse. El PP votó en contra del proyecto por la negativa del equipo de gobierno a «consensuar otro modelo de carril para bicicletas». Todas sus alegaciones han sido rechazadas con argumentos técnicos, según el conseller.