PALMA | EUROPA PRESS
El último censo de personas con discapacidad auditiva realizado en Balears, el mes de abril del pasado año, pone de manifiesto que un total de 2.623 personas residentes en el archipiélago son sordas o padecen algún tipo de discapacidad auditiva. Un problema que puede venir dado desde el mismo nacimiento o debido a un accidente. Así lo explicó la trabajadora social de la Federación de Personas Sordas de las Islas Baleares (FSIB) Cristina Vich, quien incidió en que «no todas» las personas están integradas en asociaciones o federaciones, aunque puntualizó que cuenta en estos momentos con un total de 225 socios repartidos en las distintas asociaciones que conforman este conglomerado de entidades.
Vich especificó que la FSIB está considerada como la entidad de máxima representación de las personas sordas, y de sus familias, en el ámbito autonómico, ya que representa los intereses de «todas» las asociaciones que la integran, así como de «todas las personas sordas», puesto que persigue la integración social y laboral de las personas que padecen esta minusvalía. Al mismo tiempo, recordó que la FSIB forma parte de la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE), que se configura como la entidad de máxima representación a nivel estatal de todas las personas sordas, y de sus familias.