IBIZA | EUROPA PRESS
La falta de ejercicio físico, la vida sedentaria y la falta de higiene postural se han traducido, en los últimos años, en un problema real para los menores de 16 años, el 70 por ciento de los cuáles padece, a día de hoy, problemas de espalda. Según apuntó el doctor Jörn Hartmann, jefe del Servicio de Traumatología de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario, en los últimos 25 años se han producido grandes avances en investigación de dolencias, pero, agregó, «en el mundo actual la pasividad es la causa de numerosos problemas musculares que desembocan en lesiones de espalda y que pueden influir en otras articulaciones». Hartmann aclaró que, en el caso de los más jóvenes, es importante contar con medidas preventivas y fomentar la educación sanitaria «ya que aunque los dolores de espalda son muy frecuentes la mayoría tienen un buen pronóstico y son fáciles de resolver».
Para el experto es imprescindible contar con normas de higiene postural aunque, matizó, es casi más importante tener una actitud activa y hacer ejercicio de forma regular, algo que los jóvenes están descuidando en beneficio del tiempo que pasan delante de televisión, videoconsolas o Internet. En el caso de los escolares el especialista de la Policlínica Nuestra Señora del Rosario propuso algunos consejos para evitar lesiones de espalda como evitar una carga superior al diez por ciento del propio peso o no transportar objetos innecesarios en las mochilas.
Respecto al tipo de mochilas éste recomendó el uso de mochilas con ruedas «y cuyo tirador tenga una altura, para no sobrecargar otras zonas del cuerpo», o bien aquellas que cuentan con tirantes anchos pegadas al cuerpo y relativamente bajas. Hartmann recordó que el dolor de espalda afecta en un momento u otro de la vida a más del 80 por ciento de la población. La prevención en las edades más tempranas de la vida «es esencial» según el experto para evitar dolores crónicos o deformidades en los adultos. Hartmann concretó, en esta línea que es preciso llevar al niño al especialista, siempre que se queje con frecuencia de dolencias de espalda, para descartar enfermedades tratables en la infancia.