El 112 avisó de que se estaba produciendo un incendio en Punta Xarraca alrededor de las siete de la tarde del sábado 1 de agosto. Los medios aéreos apenas pudieron trabajar una hora, hasta que se hizo de noche, por lo que se temió que las llamas se pudiesen extender. Fue clave para que el fuego no devastase más hectáreas el hecho de que el viento soplara hacia el mar en vez de hacia el interior. Ya al día siguiente un impresionante despliegue de medios terrestres y aéreos pudieron controlar el fuego. Aunque en un primer momento la conselleria de Medio Ambiente del Govern balear habló de 17 hectáreas quemadas, finalmente el fuego arrasó casi 34 hectáreas de monte en una zona considerada de gran valor paisajístico y ecológico. | R.S.