IBIZA | L. RIERA
´Cuerpo ad-lib´ (relacionado con el placer, la libertad), ´cuerpo-fashion´ (con el que se promueve el estereotipo de la mujer blanca y delgada) y dreamketing son algunos de los conceptos que conocieron ayer los que asistieron a la disertación ´Del cos ad-lib al cos fashion´, ofrecida por Patricia Soley-Beltran, dentro del curso de la Universitat d´Estiu ´Camins d´utopia. Cultura i contracultura a Ibiza´.
«Los procesos que se dieron en la isla a partir de los sesenta también ocurrieron en el resto del mundo. Todo comienza en la sociedad de consumo», indicó Soley-Beltran. «El cuerpo se convierte en una especie de percha en la que el individuo pone de manifiesto su ideología, sus preferencias estéticas…», señala la conferenciante, que definió el cuerpo como el lugar en el que se desarrolla «el yo».
«¿De quién es el cuerpo que tiene numerosas connotaciones?», preguntó la doctora a los asistentes. «Jesucristo», exclamó una alumna. «Exacto. El cuerpo de Jesús está cargado de significado, igual que el de la Virgen María», explicó. «El cuerpo se convierte en una metáfora, y ahora no sólo el de Dios, también el nuestro», expresa Soley-Beltran. «En la actualidad, el cuerpo es una metáfora de orden social, político… Nos vestimos y nos comportamos de un modo u otro», añade. Por tanto, el cuerpo es capaz de indicar quiénes somos y qué queremos. «El cuerpo se convierte en un símbolo natural», manifiesta la conferenciante.
Para continuar con su exposición, Soley-Beltran se valió de anuncios publicitarios de perfumes, bebidas alcohólicas y conocidas marcas de ropa para explicar el término dreamketing, que se refiere a la construcción de las emociones. «La función de la publicidad es que los sueños se asocien a objetos», explicó la socióloga. «El fin es hacernos creer que basta con consumir un determinado producto para que el sueño se cumpla», señaló. Además, se destierran los sentimientos de tristeza para sustituirlos por los de alegría. «Un ejemplo de esto es la desaparición casi por completo del duelo», apuntó Soley-Beltran.
Para ejemplificar la cultura y la contracultura que se da en Ibiza, la doctora mostró a sus alumnos fotografías desde la década de los cincuenta hasta los noventa. En una imagen datada en 1973 se podía ver a una hippie y a una ibicenca, ataviada con su tradicional vestimenta, frente a una casa payesa. «Los payeses, con su traje típico, convivieron durante muchos años con los hippies, que iban medio desnudos», comentó la conferenciante.