IBIZA/PALMA | A. F. F./AGENCIAS
El presidente Antich considera que los ciudadanos «sufren un cólico» tras el «empacho» de la pasada legislatura, en el que al desaforado crecimiento de la construcción se sumó «un gasto desmesurado de la Administración» que contribuyó a acelerar todavía más la economía y la predispuso a sufrir más que en otros lugares los efectos de la crisis.
Antich también criticó las prisas de entonces por inaugurar obras: «¿Cómo sacamos el agua de las carreteras de Ibiza, con un tubo hasta unos hoteles como dejaron ustedes?», espetó a la intervención del portavoz de la oposición, Francesc Fiol, que le había acusado de atacar al sector de la construcción.
El presidente abogó por redimensionar el sector del ladrillo y defendió medidas de su gobierno como la desclasificación de «1.600 hectáreas urbanizables». Antich recalcó que se han alcanzado acuerdos «históricos» con los agentes sociales, «que servirán de hoja de ruta para el nuevo modelo económico de las islas» y retó al PP a presentar sus propuestas: «Si renuncian a la desmesura en la construcción que promovieron antes, tenemos mucho ganado y nos entenderemos».
También pidió confianza a la cámara frente a las críticas por la falta de liderazgo que le lanzó el PP. Aseguró que su gobierno aplica políticas de austeridad desde la toma de posesión y anunció una ley de la función pública que asegure «que el dinero de todos se gasta bien».