IBIZA | J. LL. FERRER
El aparcamiento de uso público que hay en la planta baja de la sede del Consell Insular de la avenida de España ha dejado de estar operativo desde hace unos días y ya sólo pueden estacionar en él vehículos de la Corporación insular, fundamentalmente los destinados a servicios públicos. La razón consiste, por una parte, en la existencia de informes policiales que alertan del peligro que para la seguridad supone un aparcamiento de estas características sin ningún tipo de control y, por otra parte, la necesidad de espacio que tiene el Consell para nuevas dependencias.
El jefe del gabiente de Presidencia del Consell, Paco Medina, confirmó ayer que «tres años antes de que llegara el actual equipo de gobierno» se habían emitido sendos informes por parte de la Guardia Civil y la Policía Nacional que revelaban el riesgo que para la seguridad del edificio y sus trabajadores suponía la posibilidad de aparcar en la planta baja del Consell sin someterse a ningún tipo de comprobación ni control.
Por otra parte, el equipo de gobierno tiene previsto instalar allí, el próximo año –el proyecto ya está redactado–, la nueva Oficina de Atención al Ciudadano, que agrupará el registro de entrada que hay en la primera planta y otros servicios de carácter público. También se trasladará a la planta baja el servicio de Prensa y Comunicación, que ahora está en la quinta, la misma que Presidencia.
Ahorro de alquiler de locales
El espacio que quede libre en el primer piso servirá para acoger «dependencias y servicios que ahora están dispersos en varios locales de la ciudad, que cuestan el pago de un alquiler», manifestó Paco Medina. Además, el Consell quiere que los servicios que dependen del Govern balear y que ahora están en la sede la avenida de España se trasladen a sa Coma para dejar más espacio en el edificio a los servicios que son propios del Consell.
Los coches corporativos que ahora estacionan en el citado aparcamiento permanecerán allí sólo provisionalmente hasta que empiecen las obras de adecuación de la oficina de atención al ciudadano, añadió Medina.
El otro aparcamiento, el del sótano, queda reservado a los consellers y a otros políticos de administraciones locales y regionales que ocasionalmente visitan el Consell, además de reservar una plaza a la oposición del PP.
Dado que los funcionarios no podrán aparcar ya en el Consell, la institución ha establecido un sistema alternativo, consistente en estacionar en uno de los aparcamientos disuasorios que el Ayuntamiento ha habilitado en las afueras de la ciudad. Desde allí, a primera hora de la mañana un autobús se dirigirá al Consell, y hará el trayecto inverso al finalizar la jornada.