EIVISSA | A. P.
El Ayuntamiento de Sant Antoni realizó ayer un simulacro en la playa de es Regueró, en el área cercana a sa Punta des Molí. El ejercicio consistía en el abordaje a un bañista por parte de una embarcación que invadió la zona de baño.
«Se ha considerado que era un accidente que debíamos estudiar con detenimiento debido a la gran acumulación de embarcaciones fondeadas en la bahía de Sant Antoni, además de comprobar cómo se hace una inmovilización en el mar, que no es comparable con la que se lleva a cabo en tierra», explicó la coordinadora de playas, María José Sánchez.
La inmovilización dentro del agua complica los movimientos de todo el personal asistencial al no tener un apoyo los socorristas, por lo que se considera desde el Ayuntamiento «importante» evaluar la aplicación de este tipo de técnicas. «Pretendemos que los simulacros y ejercicios periódicos que se lleven a cabo tengan como finalidad poder evaluar las actuaciones, tiempos empleados, identificación de errores y mejora de los protocolos de actuación», remarca la coordinadora.
El tiempo empleado en el simulacro fue de ocho minutos, aunque existen variables que intervienen en la aplicación de los protocolos que pueden incrementar o reducir el tiempo de actuación.
Durante el ejercicio el socorrista de la torre comunicó el accidente por radio al supervisor de playa, quien activó el protocolo de actuación para víctimas con posible lesión vertebral y se solicitó los recursos necesarios a través del 112.
Se alertó a la embarcación de salvamento y los socorristas colocaron al accidentado en una tabla de inmovilización espinal bajo la víctima con collarín cervical.