IBIZA | J. LL. FERRER
El presidente del Consell de Ibiza, Xico Tarrés, firmó anteayer el decreto que materializa la reestructuración de la plantilla orgánica de la institución, mediante una nueva asignación de responsabilidades a personal ya existente en el Consell. En concreto, han comenzado a desarrollar sus nuevas funciones un total de 14 directores técnicos, que tienen bajo su cometido la coordinación de áreas concretas.
El secretario general de Presidencia, Paco Medina, informó de que «todos» los directores técnicos son funcionarios o empleados que ya tenía antes la institución y que no se ha contratado a «ninguna» persona procedente del exterior para estos cometidos.
Medina, cuyo departamento ha asumido también el grueso de la extinta conselleria de Corporación y Comunicación que dirigía Pilar Costa, aseguró que esta reorganización no conllevará en su conjunto un aumento de los gastos de personal o de otra índole, puesto que los pluses que puedan pagarse en algunos casos procederán de los pluses que venían percibiendo «cuatro o cinco funcionarios» que llegaban a ser de hasta 36.000 euros anuales en algún caso y que el equipo de gobierno retiró por considerarlos «excesivos». «Eran sueldos completamente excesivos, que superaban a los de un ministro», añadió. También dijo que la Corporación incluso sigue ahorrándose dinero una vez eliminados esos complementos salariales y designados los nuevos directores técnicos.
El Consell consideró «muy positiva» la experiencia de los primeros días de funcionamiento del nuevo organigrama, pues estos directores técnicos «ahora sólo llevan dos o tres temas, en vez de llevar veinticuatro al mismo tiempo, como sucedía antes», indicó Medina. Con esta medida se ha conseguido, según el secretario general de Presidencia, «especializar» a estos funcionarios en cuestiones concretas «para no dispersarse en un sinfín de cometidos».
En todo caso, el equipo de gobierno destacó que «no son cargos de confianza, sino que simplemente se ha producido una atribución de funciones». Medina respondía así a las críticas efectuadas por el Partido Popular, que ha acusado al equipo de gobierno de engrosar el número de cargos de confianza mediante el decreto de reorganización.