SANT JORDI | MARTA TORRES
Ayudar a los niños de otros países recién llegados a las escuelas es uno de los principales objetivos que se ha marcado Lola Guirao, la mediadora intercultural de Sant Josep, cuyos servicios sociales cuentan con esta figura por primera vez en su historia. «Nos hemos dado cuenta de que hace falta mediación para los alumnos que acaban de llegar de otros países», comentó Guirao, que señaló que para llevar a cabo este proyecto se ha llegado a un acuerdo con la conselleria balear de Educación.
De momento, la mediadora actuará «sobre todo» en las clases de quinto y sexto curso, que son en las que el Ayuntamiento considera que hace más falta. En este sentido, Guirao explicó que hay casos de niños de sexto curso que acaban de llegar a la isla y que no conocen ni el castellano ni el catalán. «Es un recurso humano con el que contarán los profesores a la hora de trabajar con estos niños», explicó la mediadora intercultural.
«Yo prefiero llamarla mediadora comunitaria», apuntó Pilar Ferrero, concejala de Bienestar Social de Sant Josep. Lola Guirao señaló que otro de los proyectos más inmediatos es organizar un cinefórum para que la gente pueda conocer las diferencias culturales de los principales países de los que proceden los inmigrantes. Este ciclo se realizará en colaboración con el Fons Pitiús de Cooperació, explicó. «También quiero trabajar en el tema de mujer, porque la igualdad de género está bastante desfigurada en algunas culturas», comentó la nueva mediadora cultural de Sant Josep, que señaló que trabajará muy pegada a las concejalías de Juventud y Cultura, así como con la Policía Local y los centros y las unidades básicas de salud. «Hay tantas cosas por hacer», reconoció Lola Guirao, que se mostró emocionada con este proyecto, en el que lleva ya un tiempo trabajando.
Guía de servicios
Guirao explicó que su oficina estará ubicada en el Ayuntamiento, donde aseguró que la podrán encontrar las personas que crean que les puede ser útil. Además, detalló que cuenta con el apoyo de la red de mediación y de otros profesionales externos como psicólogos y asesores jurídicos.
«La mediadora intercultural era la figura que nos faltaba para completar los servicios sociales básicos del Ayuntamiento», explicó la concejala, que confesó que llevaban tiempo deseando contar con este servicio. «Aunque habíamos trabajado con inmigrantes, nunca habíamos contado con un profesional dedicado en exclusiva a la interlocución entre los inmigrantes, sean extranjeros o españoles recién llegados a la isla, y los residentes», añadió Ferrero, que indicó que precisamente para ellos se ha editado una guía sobre los servicios sociales. «El folleto está pensado para que todas las personas sepan cómo pueden iniciar los trámites básicos. Está editada en seis idiomas y es fácil de manejar», señaló la concejala, que insistió en que el objetivo del departamento de servicios sociales es «aumentar los recursos humanos y técnicos orientados a mejorar la atención».