IBIZA | R. S.
Una niña de ocho años de edad fue atropellada ayer por el padre de otro niño a la entrada del colegio S´Olivera de Puig d´en Valls. La pequeña, residente en Sant Rafel y de nacionalidad española aunque de origen argentino, salió rápidamente del coche de su madre para tratar de llegar a tiempo al colegio, ya que eran las nueve de la mañana, hora del cierre de las puertas.
El conductor de un turismo dejó a su hijo a la puerta del colegio y se disponía a marcharse cuando apareció de repente la niña en el paso de cebra que está enfrente del colegio. Al parecer, este hombre no pudo evitar el atropello, según fuentes policiales. La lluvia que caía ayer por la mañana sobre Puig d´en Valls pudo ser una de las causas del accidente, al dificultar la visión del conductor, según la Policía.
Precisamente fueron los agentes de la Policía Local de Santa Eulària los que comprobaron que la documentación del vehículo y del conductor estaba en regla. Además, le aplicaron el etilómetro, con resultado negativo.
La pequeña fue trasladada por Ambulancias Ibiza a la Policlínica de Nuestra Señora del Rosario de Vila. Fue atendida primero en neurocirugía de un golpe en la cabeza pero finalmente fue trasladada a planta, donde permanece estable y en observación.
Por otra parte, la Guardia Civil de Tráfico intervino ayer por la mañana en otro accidente en el término municipal de Santa Eulària. El conductor de un furgón invadió el carril contrario cuando se dirigía hacia Sant Carles desde es Canar sobre las diez y media de la mañana, y se estrelló de manera frontolateral contra un turismo que venía en sentido contrario, a unos 500 metros de es Canar, según la información facilitada por la Guardia Civil.
En el furgón sólo viajaba el conductor pero en el turismo iban cuatro personas. Dos de ellas, dos mujeres nacidas en Italia de 26 y 47 años de edad, respectivamente, resultaron heridas. La primera sufre un traumatismo facial con múltiples fracturas y la segunda policontusiones y un trauma torácico, informan desde la Policlínica de Nuestra Señora del Rosario de Vila, donde permanecen ingresadas en planta. Sus acompañantes, dos hombres italianos, han sido dados de alta.