IBIZA/PALMA | A.F. F./AGENCIAS
El presidente del Govern, Francesc Antich, dejó claro ayer, durante la segunda jornada del debate sobre el estado de la autonomía en el Parlament, que el Ejecutivo regional considera «inviable» la construcción de una residencia para la tercera edad en Formentera y que, en su lugar, se propone la puesta en marcha de pisos tutelados para los mayores como una opción más adecuada.
Hay que recordar que el Consell de la isla adquirió a finales del año pasado unos terrenos junto al centro de día que ya se está ejecutando en Sant Francesc frente al hospital. La mayoría de grupos políticos incluían esta reivindicación, que también está en el programa de gobierno pactado entre Gent per Formentera y el PSOE. La consellera de políticas sociales de la isla, Margalida Font, insistía ayer en que el ejecutivo formenterés «no renuncia a que los mayores de la isla no tengan que salir al exterior» para recibir cuidados.
Font aseguró que la negociación sigue abierta y anunció que no se conformarán con un equipamiento que no cuente con «toda la calidad asistencial» exigible a una residencia. En este sentido, la consellera apuntó que sus aspiraciones son las de contar con 40 plazas residenciales que proponen ubicar en los terrenos adquiridos por el Consell en la negociación que sigue abierta con el Govern.
Desde la conselleria autonómica de asuntos sociales matizaron que el ejecutivo nunca se ha comprometido a asumir este equipamiento. «Es una aspiración de Formentera», aseguraron en este departamento, que destaca «el esfuerzo que se está haciendo para dotar a la isla de un centro de día multiservicios», con los costes de funcionamiento que implicará.
Las mismas fuentes explican que la fórmula de los pisos tutelados se aplica ya en municipios de Mallorca con una baja densidad de población en los que no está justificada una residencia, con sus costes asociados, aunque reiteran que se sigue negociando para encontrar «la mejor opción para evitar que mayores que necesitan una atención continuada puedan recibirla en la isla».
Francesc Antich reiteró en el Parlament que Formentera recibirá 25 millones de euros en inversiones y repasó proyectos pendientes como el del colegio de Sant Ferran, para el que el Govern no dispone de solar.
Por lo demás, las intervenciones de los grupos que dan apoyo al Govern y la oposición del PP sirvieron ayer para que Antich insistiera en que el nuevo modelo de financiación pactado con el Estado permitirá equiparar a los isleños con el resto de españoles «cuando se funcione a velocidad de crucero», lo que no sucederá hasta dentro de dos años, según detalló, cuando se reciban los 400 millones de euros anuales prometidos, de los que un centenar corresponden a Ibiza y Formentera.
El presidente balear tuvo que afrontar las críticas de todos los grupos, que coincidieron en señalar como insuficiente la aportación de Madrid y expresaron sus dudas de que se llegue a equiparar la inversión per cápita con la que reciben la media de ciudadanos del país. El primero en plantearlo fue el portavoz del Bloc-ENE, Biel Barceló, y luego el popular Francesc Fiol insistió en ello. Lo considera difícil «porque para llegar se requiere un incremento constante de un 3% en la recaudación fiscal», precisamente en un momento en el que ésta se resiente.