IBIZA | LAURA RIERA
Abilio Estévez estuvo ayer por primera vez en la isla para ofrecer una conferencia del curso de la Universitat d´Estiu d´Ibiza i Formentera ´Cuba, 1959-2009. Cinquanta anys de revolució´. «Me invitaron para hablar del teatro cubano durante los cincuenta años de revolución y de cómo ha sido escribir en este periodo», contó Estévez tras su disertación en la sede de la UIB en Ibiza.
A pesar de que nunca tuvo problemas con la censura castrista, el escritor decidió abandonar su ciudad natal, La Habana, y comenzar una nueva etapa en Barcelona en el año 2000. «Mi trabajo en Cuba fue difícil, pero jubiloso. Era complicado escribir en una sociedad ideológicamente rígica con un poder que no ha evolucionado durante estos cincuenta años», confesó Estévez, que recordó una frase de Fidel Castro para justificar su opinión. «Con la Revolución todo, contra ella, nada». Sin embargo, la amenaza censora del sistema castrista no supuso un impedimento a su faceta literaria, al contrario. «Era atractivo tener que burlar la censura, encontrar el camino para decir lo que quería sin ser demasiado explícito», afirmó.
De hecho, no fueron sus libros los que le causaron problemas con el régimen, sino sus amistades. «Mi amistad con Virgilio Piñera [poeta y dramaturgo cubano que falleció en 1979] dificultó que me abriera paso como escritor en Cuba», expresó Estévez, que vio la luz con la publicación de su novela ´Tuyo es el reino´, con la que logró el Premio de la Crítica Cubana en 1999. Esta obra es la primera parte de una trilogía que se completa con ´Los palacios distantes´ (2002) y ´El navegante dormido´ (2008). En estas tres obras, consideradas como un repaso de casi medio siglo de castrismo, el autor impregnó las páginas de matices autobiográficos. «Es muy difícil escribir sin reflejar nada de uno mismo ni de su vida», expresó el escritor.
El éxito cosechado con ´Tuyo es el reino´ no fue suficiente para permanecer en Cuba, ya que allí sentía un miedo que ni él mismo sabía explicar. «En Cuba se vive con un miedo que no se sabe exactamente de dónde proviene, pero provoca que uno mismo se reprima. No sabes dónde está el monstruo que te amenaza ni por qué lo hace», explicó Estévez, que comparó el sistema castrista con el programa de televisión ´Gran Hermano´. «Es como un ojo que todo lo ve», añadió.
De La Habana a Barcelona
Harto de esa sensación de temor que no desaparecía a pesar de su éxito, su relación laboral con la editorial Tusquets fue como un camino que se abre en medio del mar, ya que le permitió abandonar La Habana en el año 2000 para instalarse en Barcelona. «En Cuba me sentía asfixiado. Como mi editorial estaba en Cataluña decidí trasladarme allí. Fue una decisión práctica», afirmó. «Me cansé de un mundo tan cerrado, tanto ideológicamente como políticamente. En ese momento yo necesitaba cambiar», contó.
Para el escritor, nada ha cambiado desde que empezó la Revolución. «No se ha cumplido ninguna de las promesas que se hicieron entonces. No se ha logrado la igualdad de clases ni todos tenemos las mismas oportunidades.
Tampoco se ha terminado con el hambre», criticó Estévez. Respecto al relevo de Fidel Castro en el poder, Estévez opinó que las expectativas de cambio que representaba el hermano del dirigente cubano no se cumplieron. «La sustitución de Fidel por su hermano Raúl supuso sólo un alivio para los ciudadanos. Nos libramos de escuchar los largos discursos televisivos de Fidel, ya que su presencia ha sido constante desde que triunfó la Revolución», afirmó. «Sin embargo, lo que de verdad necesita la sociedad cubana es comer. La sociedad está muy empobrecida. La gente necesita un cambio que garantice sus necesidades básicas», manifestó. «Es verdad que la Revolución terminó con la dictadura de Batista, pero mi opinión personal es que todo este tiempo ha sido inútil», se sinceró el escritor, que no tiene pensado regresar a Cuba en un futuro. «No quiero volver a vivir en La Habana. Ya basta de cambiar, en Barcelona estoy muy bien», expresó.
En abril de 2010, su próxima novela
De hecho, la mayor parte de su familia reside desde hace años en España, concretamente en Palma, isla en la que podría fijar su residencia en un futuro. «Mi hermano se doctoró en la UIB y como él también quería dejar Cuba, decidió instalarse aquí», explicó Estévez.
Tras este repaso de la influencia de su vida en Cuba en su literatura, el escritor no quiso desvelar el título de su próxima novela, que se pondrá a la venta en abril de 2010. «No me gusta decir el título de un libro antes de que se publique», comentó. Sin embargo, no le importó dar una pista: «Tratará sobre la vida de un cubano en Barcelona», señaló.