IBIZA | J. LL. FERRER
El profesor colombiano y director del instituto Zeri para América Latina, Carlos Bernal, aseguró anteayer en el Club Diario de Ibiza que la mejor estrategia para la educación de los niños consiste en estimular su capacidad para «cuestionarse las cosas y preguntar», frente a la tradición establecida en el mundo académico actual de «dar siempre las respuestas». «Hay que generar preguntas, en vez de dar respuestas», afirmó el profesor, quien apoya su método educativo en una serie de fábulas, editadas en treinta cuentos diferentes, que se desarrollan de acuerdo a este sistema.
Como ejemplo de su estrategia, Bernal dijo que en sus clases los ejercicios consisten en pedir a los alumnos que le presenten un listado de preguntas para un examen, en vez de pedirles respuestas a temas concretos. «Si se les piden respuestas, van a internet, hacen un ´copiar y pegar´ de cualquier cosa que se les plantee y te traen lo que pone internet». En cambio, solicitándoles que traigan un listado de preguntas «es imposible que puedan conseguirlas en internet» y, además, éstas revelan mejor el conocimiento de un tema que las respuestas que se dan en un examen, afirmó.
Para Carlos Bernal, la educación requiere que se mire el mundo «a través de los ojos de los niños, y se verá muy diferente». Además, educar «ha de consistir en exponer, no imponer, y en investigar, en vez de enseñar», aseguró. Es preciso, bajo su punto de vista, «enseñar a los niños a convivir, no a competir, y también se les debe desarrollar la capacidad para llevar a cabo lo que aprenden, porque ahora muchos universitarios salen de la Universidad sabiendo mucho, pero sin saber nada», dijo en alusión a la falta de comprensión de aquellos conceptos que a menudo se memorizan mecánicamente.
Para que el niño se desarrolle adecuadamente es preciso hacer uso «de las cinco inteligencias», según dijo Bernal. Éstas consisten en los conocimientos académicos –las habituales materias, pero con otro enfoque–, la inteligencia emocional –que definió como la capacidad de trabajar o jugar con personas que no son de nuestro agrado–, el arte, el ecoalfabetismo –para comprender la naturaleza– y la capacidad de implementar los conocimientos.
La necesidad de enfocar la enseñanza hacia la integración del niño con el entorno natural, «del que forma parte», es una de las cuestiones más importantes del sistema Zeri, impulsado por un pedagogo belga y que está teniendo cada vez más seguidores en todo el mundo. Bernal se mostró convencido de que el método educativo actual no funciona, puesto que se basa en una visión adulta y productiva de la sociedad.