FORMENTERA | C. CONVALIA
El pintor de nacionalidad alemana Orson Buch (París, 1967) presenta en la sala municipal de exposiciones de Sant Francesc hasta el 3 de octubre sus últimos óleos, en los que apuesta por los paisajes de «caminos de Formentera», para reivindicar la imagen «auténtica» de la isla.
Este artista pasó su infancia en la isla, con la que sigue manteniendo estrechos vínculos. La última vez que presentó su trabajo fue en 2002, en la misma sala. Ahora apuesta «por poner en valor lo sencillo», afirma. Para conseguirlo sus cuadros recogen distintos ángulos de caminos de la isla que ha pintado del natural. Pero más allá de las paredes de piedra y de las irregularidades de los caminos, también introduce elementos del entorno, como las casas que jalonan esas vías rurales.
Gran parte de su obra se estructura en las composiciones, con elementos que no guardan escala entre sí pero que son comunes de Formentera, desde animales a paredes de piedra seca. Entre los temas también recoge rincones escondidos de bosques interiores, casetas varadero, lagartijas, cabras, podencos y gaviotas. Llaman la atención dos lienzos de gran tamaño. Uno de ellos, titulado ´Parque Natural de ses Salines´, es una recreación libre del tráfico de embarcaciones de todo tipo que se da en verano en aguas de ese espacio protegido.