EUROPA PRESS | IBIZA
El senador por las Pitiusas, Pere Torres 'Casetes', defendió hoy en la Cámara Alta el acceso universal al Sistema público sanitario de todas aquellas personas enfermas de fibromialgia o síndrome de fatiga crónica, trasladando así la petición que le hicieron los afectados de Eivissa por estas patologías el pasado 18 de septiembre.
'Casetas' mantuvo entonces un encuentro con responsables de la Asociación de Afectados por Fibromialgia de Eivissa para conocer de cerca sus necesidades.
En esta línea esta mañana, como portavoz del Grupo Parlamentario Mixto en el Senado, intervino en la moción presentada por el Grupo Parlamentario Socialista en la que se instaba al Gobierno a continuar garantizando este servicio. El objetivo de esta iniciativa es conseguir que estas personas se encuentren en una situación de igualdad con los pacientes de cualquier otra enfermedad, tal y como resumió el senador.
Incorporar avances
Además, dicha moción también solicitaba al Gobierno actualizar el contenido del documento sobre fibromialgia para incorporar avances sobre tratamiento y diagnóstico de esta patología.
El principal problema que presenta la fibromialgia es su gran desconocimiento, recordó 'Casetas' quien lamentó que "a día de hoy, los enfermos de fibromialgia conformen un sector social incomprendido".
El senador recordó que uno de los principales motivos es la inexistencia de pruebas fisiológicas que faciliten su diagnóstico. En la actualidad, "esto conlleva grandes repercusiones sociales que justifican la necesidad de una constante búsqueda de tratamientos para paliar los síntomas de esta enfermedad", justificó.
Condición dolorosa
La Organización Mundial de la Salud define la fibromialgia como una condición dolorosa, no articular, que envuelve los músculos y es la causa más común de dolor musculo-esqueletal crónico y generalizado. Hasta el momento existen hasta tres grados de diferenciación en función de la afectación que produzca en la vida del enfermo.
Esta patología conlleva un grupo de síntomas y trastornos poco entendidos, caracterizados, fundamentalmente, por el dolor persistente, fatiga extrema, rigidez de intensidad variable de los músculos, tendones y tejido blando circundante. A estos síntomas se les suma un amplio rango de complicaciones que incluyen problemas psicológicos, como depresión, dificultades para dormir, rigidez matutina, dolores de cabeza y problemas con el pensamiento y la memoria.
3% de la población
Actualmente, la fibromialgia afecta a casi un 3 por ciento de la población española, en su mayoría mujeres de entre 20 y 50 años. Solamente en Ibiza hay afectadas más de 300 personas. Muchas de ellas han de dejar de trabajar por limitaciones físicas a causa del dolor y si el médico no reconoce su enfermedad, se pueden ver sumergidas en economías familiares insostenibles. "En muchas ocasiones, se conceden bajas por depresión y no por fibromialgia en sí", reflexionó Pere Torres.
Durante la pasada reunión del día 18, los miembros de la Asociación de Afectados por Fibromialgia de Eivissa transmitieron al senador la necesidad de crear talleres, terapias de rehabilitación e, incluso, clínicas para el dolor de carácter estatal, pertenecientes al Sistema Público Sanitario y Social, con la finalidad de obtener un tratamiento específico para la fibromialgia.