IBIZA | R. S
Un joven portugués, J. R. L. A., puede pasar dos años en la cárcel por pegar a un hombre y robarle una cadena de oro el 13 de agosto de madrugada en la zona del West End de Sant Antoni. El 20 de agosto se celebró la primera parte de este juicio, que se suspendió porque faltaban por comparecer dos testigos. Ayer declararon la ex novia y una amiga del acusado, y la juez Martina Rodríguez, titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza, dejó el caso visto para sentencia.
La abogada defensora pidió la absolución de su cliente pero la representante del Ministerio Público mantuvo su solicitud de cárcel para J. R. L. A., además de una multa de 180 euros (un mes con una cuota diaria de seis euros).
El acusado ha sido detenido en varias ocasiones por participar en peleas y por robar en un edificio, según reconoció él mismo en el juicio. También fue juzgado y condenado tras otro robo en una cabina telefónica, aunque no llegó a entrar en prisión ya que no tenía antecedentes. Ahora sí los tiene, por lo que si la sentencia es condenatoria podría ir a la cárcel.
«Me tiró un plato de comida a la cara y yo sólo le di un puñetazo para defenderme», comentó la víctima en la primera sesión del juicio, en la que añadió que el acusado y sus amigos le dieron una paliza en el West End y le robaron una cadena que llevaba puesta en el cuello, que fue encontrada más tarde debajo de una moto. La víctima trabajaba de relaciones públicas en un bar de la zona.
«Paseaba con mi novia por la calle Antoni Riquer de Sant Antoni cuando un inglés me propinó un puñetazo», replicó el acusado, que negó haber robado la cadena y haber pegado al denunciante. «Un guiri pegó a J. R. L. A.», declaró ayer la ex novia del acusado, y su amiga se pronunció en el mismo sentido.