IBIZA | R. S
Un hombre que reconoció haber consumido siete pastillas de éxtasis, varias rayas de cocaína y una importante cantidad de alcohol la noche del pasado 11 de julio compareció ayer en el Juzgado de lo Penal número 2 de Ibiza acusado de robar un amortiguador, una llave y una cartera con documentos en un coche aparcado en la calle, cerca del paseo Joan Carles I de Vila, hechos que no recordaba ayer.
La representante del Ministerio Público solicitó la imposición de una pena de un año de prisión para J. A. B., un español de 28 años de edad que tiene una pena suspendida por un delito de lesiones. Si la juez Martina Rodríguez dicta una sentencia condenatoria el acusado podría ingresar en prisión.
«Iba muy colocado, empastillado, borracho, me metí coca, no me acuerdo de casi nada», explicó J. A. B. El presunto robo se produjo sobre las seis de la madrugada. Después, una vecina de un edificio cercano al lugar de los hechos llamó a la Policía porque el acusado estaba intentando arrancar varias motos en el garaje, sin éxito. El abogado recordó que su defendido sólo acudió a la vista oral acusado del delito de robo con fuerza en las cosas producido en el vehículo.
Un perito ratificó en el juicio el informe por el cual se constata que las huellas dactilares de J. A. B. aparecen en varias partes del coche y dos policías nacionales, que practicaron la detención, encontraron en poder del acusado la cartera robada y las 13 pastillas que le «sobraron» de las 20 que compró, según explicó él mismo.