IBIZA | M. T.
El Ayuntamiento de Ibiza justificaba ayer que las obras de la zona de Can Cantó comenzaran coincidiendo con el curso escolar «porque en verano no se podían hacer obras al estar en plena temporada turística». Sin embargo, estas mismas fuentes municipales fueron incapaces de explicar por qué, como comentaban los padres, no se había comenzado el día 1 en los alrededores del colegio en lugar de en la zona de los Multicines para que así, el 11 de septiembre, los trabajos hubieran estado ya terminados.
«Se trata de una situación especial que terminará dentro de dos semanas», aseguraron desde el Ayuntamiento pidiendo calma a los padres. El Consistorio no considera, a pesar de sus propias palabras, que la situación de los alrededores del centro requiera una atención especial en las horas de entrada y salida de los niños del colegio y confiesa que en ningún momento se ha planteado la posibilidad de aumentar el control policial.
«El plan de protección escolar prevé un policía por escuela. Con esto es suficiente. Además, hay un acuerdo con la empresa adjudicataria de las obras para que pare los trabajos por la mañana cuando los niños entran al colegio y al mediodía cuando salen», afirmaron desde el Ayuntamiento de Ibiza antes de reconocer que desde el pasado 11 de septiembre no han enviado a nadie para comprobar que se estuviera cumpliendo este acuerdo.