PALMA | F. A.
La Agencia Tributaria en su informe aportado al juez José Castro que investiga el caso Palma Arena, la presunta trama de corrupción en torno al velódromo del mismo nombre, postula que ha visto indicios de delito fiscal en la compra, en 2006, por el presidente del Govern Jaume Matas de su residencia en la calle Sant Felio de Palma, conocida popularmente como «el palacete». Hacienda, a diferencia del criterio del fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, opina que se deben seguir investigando a fondo y en los juzgados los posibles incrementos patrimoniales de Matas en su etapa final al frente del Ejecutivo balear.
Dos denuncias anónimas, que algunas fuentes vinculan al entorno próximo de Matas y también relacionan con simpatizantes del PP descontentos con la gestión y posterior traslado de su ex presidente regional a Estados Unidos, mencionan, entre otras irregularidades, el cobro de sobornos a los adjudicatarios de obras públicas del anterior Govern y la compra y equipamiento por la familia Matas de una vivienda de casi 660 metros cuadrados, incluidos el garaje, en el número 8 de la calle Sant Felio.
A 4.150 euros el metro
A petición del juez Castro, una arquitecta de Hacienda ha elaborado a una valoración, a precios de mercado en 2006 (cuando se produjo la compra), de la casa de Matas. Ese informe concluye que la vivienda valía 2.447.550 euros y aporta como precio medio de mercado en casas señoriales y viviendas de lujo en el casco antiguo de Palma en ese año de 4.150 euros el metro cuadrado. La tasación señala que la casa tiene 657 metros cuadrados, de los que 487 son vivienda; 60 aparcamiento y otros 110 metros elementos comunes.
La documentación de Hacienda no recoge la suma que Matas declaró por la compra de una de las plantas de la antigua casa señorial, pero en su día trascendió la cifra de casi un millón.
Matas manifestó en enero pasado: «Después de veinte años en la política, (y) exceptuando la herencia familiar, mi único incremento de patrimonio ha sido el vender mi residencia habitual de un chalé en las afueras de Palma (Cas Català) y comprar un piso antiguo en rehabilitación en el casco histórico de la ciudad (Sant Felio)».
El ex presidente añadió que la antigua mansión se dividió en ocho viviendas diferentes, de las que él y su familia poseen una.
El antiguo dirigente, defendido por Rafael Perera, apostilló que su casa «es un piso antiguo, de unos 450 metros cuadrados» y aportó un dato que se contradice también con el último informe de la Agencia Tributaria: «Hacienda acaba de valorar catastralmente el piso en 251.334,99 euros». Para las reformas y equipamiento de Sant Felio Matas dice que se subrogó en una hipoteca con su esposa Maite Areal.
Los denunciantes postulan que había dos tipos de comisiones: las pequeñas y las de las grandes obras públicas, pero siempre Matas habría utilizado a intermediarios o cobradores. Entre ellos se menciona a Fernando Areal, ex gerente del PP de Balears, cuñado de Matas y encausado en el Palma Arena, y a dos conocidos empresarios, uno de ellos ex dirigente del PP e imputado en otro sumario de corrupción.