EUGENIO RODRÍGUEZ
El conseller balear de Medio Ambiente, Miquel Àngel Grimalt, advirtió ayer por segunda vez en los últimos meses de que la elección de la parcela del antiguo cuartel militar de sa Coma donde se construirá la nueva depuradora de Vila «no se puede alargar más». Grimalt instó ayer a las instituciones (Consell y Ayuntamiento) a cerrar «ya» un acuerdo «antes de que acabe el mes». De hecho, el conseller espera que tras la reunión prevista la semana que viene entre todas las partes implicadas se pueda anunciar el acuerdo y así iniciar la tramitación del proyecto.
Primero, la redacción del proyecto; luego, la licitación de las obras. Precisamente, el conseller advirtió de que este proceso será largo, por lo que insistió en que «no se puede retrasar más». «Esta cuestión nos causa preocupación. Nos gustaría que hace meses ya estuviera en ejecución», lamentó.
Grimalt entiende que el Consell quiera instalar la depuradora en la cota más alta del antiguo campo de tiro de sa Coma al objeto de «aprovechar al máximo el uso del resto de la parcela para otros usos interesantes». El Consell pretende ubicar allí el circuito de motocross. Sin embargo, los técnicos de Medio Ambiente ponen pegas a esta propuesta por los problemas que puede provocar el bombeo de las aguas residuales a una altura próxima a los 100 metros.
El conseller insistió en que la ubicación que se decida «debe ser operativa y permitir que la depuradora funcione bien». «Desde hace un tiempo analizamos las distintas alternativas y confío en que la semana que viene pueda cerrarse», dijo, eludiendo avanzar si la propuesta del Consell es o no realmente viable desde un punto de vista técnico. «Lo que ahora toca es que las instituciones hablemos y cuando esté resuelto ya lo anunciaremos», añadió.
Planta de Platja d´en Bossa
Una vez que se supere esta cuestión, el conseller señala que desconoce con qué «ritmo» se va desarrollar y ejecutar el proyecto, por lo que rehusó avanzar cuándo podría estar operativa la nueva infraestructura. «Nosotros colaboraremos, pero el Ministerio es el que llevará la iniciativa y el que debe correr», señaló.
El conseller hizo estas declaraciones tras visitar las obras de ampliación de la depuradora de Platja d´en Bossa, que, según anunció, se terminarán en febrero, cumpliendo así el plazo de doce meses previsto. Recordó que su conselleria decidió a principios de la legislatura dar prioridad a este proyecto, por delante del de ampliación de la planta de Santa Eulària, debido al mal estado en que se encontraba la instalación y a su proximidad al Parque Natural. Esta obra, presupuestada en 7,6 millones de euros, permitirá que esta depuradora tenga capacidad de depuración de 5.600 metros cúbicos al día y atienda a una población de 25.000 habitantes.
Grimalt destacó que la ampliación de la planta ya estará operativa la próxima temporada turística, al igual que la de Sant Antoni, con lo que, remarcó, se habrán solucionado dos importantes problemas de depuración de la isla. Asimismo, el conseller explicó que la conselleria ya ha entregado al Ministerio de Medio Ambiente el proyecto de ampliación y mejora de la depuradora de Santa Eulària, con todas las autorizaciones tramitadas, por lo que confía en que su ejecución salga a concurso antes de final de año. «El Consejo de Ministros debe declarar esta obra de interés general y luego licitarse. Confiamos en que el Ministerio cumpla», indicó.
El conseller de Medio Ambiente reiteró que en lo que llevamos de legislatura el Govern balear ha invertido unos 18 millones de euros en obras de depuración en la isla, entre los que se incluyen los tres millones con los que se han financiado las obras de mejora de la depuradora actual de Vila para que «aguante» hasta que la nueva entre en funcionamiento.