IBIZA | L. R. / R. S.
Cinco funcionarios que trabajan en la prisión de Can Fita presentaron el pasado 11 de septiembre una denuncia en la Fiscalía de Ibiza contra el director del centro penitenciario, Manuel Vega Alocén, «por los presuntos delitos de prevaricación administrativa, coacciones, desviación y abuso de poder». Jesús Irurre, delegado sindical de prisiones, Fani Cano, representante de la Federación de Servicio a la Ciudadanía (FSC), y Felipe Zarco, secretario general de la Unión Insular de CCOO de Ibiza y Formentera, hicieron pública la interposición de esta denuncia en una rueda de prensa convocada ayer a mediodía en la sede de sindicatos para exigir que la «tensa situación» entre la dirección y los funcionarios del centro penitenciario «se solucione ya».
«Desde hace cinco o seis meses existe una situación muy tensa entre la dirección del centro y los funcionarios que hay que solucionar», afirmó Irurre. «Hay varios problemas que venimos arrastrando desde hace tiempo que han aparecido recientemente en los medios de comunicación [en referencia a la noticia publicada hace dos días por Diario de Ibiza en la que se informa de que una interna denunció a un funcionario por presunto acoso sexual]. Aprovechando la publicación de esta noticia, queremos exponer todos los problemas que sufren habitualmente los trabajadores de este centro», explicó.
Fotografías de vehículos
Además de criticar la insuficiencia de recursos, el delegado sindical explicó en qué consiste la «tensa situación» a la que se refirió: «Se están fotografiando vehículos de funcionarios para ver si a estos trabajadores se les puede abrir un expediente por estacionar donde el director no quiere que se aparque, hay rumores de que se están grabando conversaciones, hay denuncias de acoso laboral contra el subdirector de la prisión de aquí», apuntó. «Y tampoco tenemos las condiciones de seguridad adecuadas», añadió Irurre.
Estos trabajadores ya denunciaron una situación de inseguridad en sus viviendas el pasado 31 de julio, después de que el director retirase la valla que da acceso a los aparcamientos y a los pabellones donde viven la mayoría de los funcionarios de prisiones que viven en la isla, situados enfrente de la prisión. Este hecho se produjo un día después de que ETA asesinase en Mallorca a dos guardias civiles. «Debido a que los terroristas pueden seguir en Balears hemos decidido volver a cerrar la puerta por nuestra propia seguridad», explican los funcionarios en la denuncia.
Al día siguiente el director ordenó a un empleado de mantenimiento y a cuatro reclusos que arrancasen la puerta, que depositaron en el recinto de la prisión. Los funcionarios decidieron entonces poner una denuncia en la Guardia Civil de Sant Antoni y en la dirección insular, a la vez que elaboraron un comunicado de prensa a los medios locales. El director recibió una orden de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias para volver a poner la puerta y mantenerla cerrada.
«En los cinco meses que ha estado abierta permanentemente la puerta de acceso el señor Vega ha puesto en grave riesgo nuestra integridad física», explican los funcionarios en la denuncia, en la que recuerdan que ellos son objetivo de ETA. Los denunciantes añaden que en ese periodo de tiempo la banda terrorista mató a un inspector de Policía en Bilbao, puso una bomba en el cuartel de la Guardia Civil de Burgos y cometió varios atentados en Mallorca.
Además, en la denuncia interpuesta ante la Fiscalía los funcionarios critican que el director aún no ha constituido la comunidad de usuarios y la junta directiva de los pabellones-vivienda en lo que se alojan. Un inspector de la Secretaría General visitó la cárcel y comentó que «es de obligado cumplimiento constituir la comunidad de usuarios y la junta directiva».
Este diario ha ofrecido al director de la prisión de Can Fita, Manuel Vega, y a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias, centralizada en Madrid, la oportunidad de dar su opinión sobre este asunto, sin haber obtenido respuesta.