IBIZA | R. SÁNCHEZ
El salón de plenos del Consell Insular acogió anoche la reunión promotora del Consell sectorial de Medio Ambiente. En ella, el conseller insular del ramo, Albert Prats, explicó algunos de los aspectos más importantes en los que se trabaja en materia de residuos a nivel insular. Le escuchaba una cincuentena de personas integrada por los representantes de los colectivos ciudadanos que se han inscrito hasta la fecha para formar parte de este consell: asociaciones vecinales, empresas de recogida de residuos, asociaciones de padres de alumnos, etc. Ellos y quienes se sumen en el futuro a este nuevo órgano colegiado tendrán la oportunidad de elevar sus propuestas al conseller y de que los técnicos analicen cuáles de ellas podrán incluirse en la acción de gobierno. Con la puesta en marcha de este nuevo consell sectorial (se prevé que sean 14) se pretende dar voz a los ciudadanos tal y como recoge el reglamento de Participación.
El Consell d´Ibiza legalizara en el próximo pleno este nuevo órgano, según explicó el director insular de Relaciones Ciudadanas, Paco Chamizo, encargado de informar a los asistentes sobre los objetivos de esta entidad.
Por su parte, Prats explicó cómo funcionará la futura planta de selección y tratamiento de residuos y mostró imágenes del separador magnético que apartará la basura metálica del resto, el separador óptico que detecta los diferentes tipos de plástico y los clasifica, las cintas de arrastre o la plantilla que realizará la selección manual. «Sólo lo que no pueda ser aprovechado de nuevo será embalado, prensado y depositado en el vertedero de Ca na Putxa», señaló. Mostró imágenes del actual estado del vertedero, ya impermeabilizado para evitar filtraciones, y curiosidades como el sistema de control de gaviotas: un ave teledirigida que asusta a los pájaros para evitar que se conviertan en un problema sanitario.
Sí se recicla
Prats desmintió la «leyenda negra» que señala que en Ibiza no se recicla y que todo lo separado en casa se vuelve a mezclar en el vertedero. Para hacerlo invitó a los ciudadanos a conocer la planta de transferencia provisional en una de las visitas guiadas que realiza la Fundació Deixalles. Tras refrescar los datos de recogida selectiva de los últimos años, el conseller concluyó que ha aumentado tanto en vidrio como en papel o envases: «La respuesta es positiva, pero hace falta que sea más importante y que haya esfuerzos por parte de las Administraciones».
Prats atendió después a las preguntas de los presentes y apuntó que un 55% de los residuos recogidos acabarán finalmente en el vertedero. No pudo especificar cuál será la vida útil de Ca na Putxa, ya que, aunque fue construido para durar un cuarto de siglo, su uso durante los primeros años ha sido tal que se acortará notablemente esa previsión.