El alcalde de Sant Josep confirmó que la urbanización de Cala Molí –que está siendo investigada dentro del ´caso Huerta´– carece de depuradora de aguas residuales, por lo que se ha conectado a la estación existente en Cala Tarida, que ya está totalmente desbordada por su escasa capacidad. Marí Ribas admitió que la conexión de esta urbanización a dicha depuradora «agrava todavía más el tema», pues «es un problema añadido». El alcalde aseguró que la decisión partió del anterior equipo de gobierno. La normativa vigente obliga a todas las urbanizaciones a disponer de su propia estación depuradora, costeada por el promotor. | j. ll. f.