IBIZA | R. S.
Un hombre compareció ayer como acusado en una vista oral celebrada en el Juzgado de lo Penal número 1 de Ibiza en la que la fiscal solicitó siete meses de prisión para él por un delito de amenazas de muerte cometido presuntamente sobre su mujer.
Además, la representante del Ministerio Público pidió una multa de 60 euros (diez días con una cuota diaria de seis euros) para P. P. P., de nacionalidad española. Asimismo, la fiscal solicitó que se le imponga una orden de alejamiento de cien metros de la víctima durante año y medio y que no pueda tener armas de fuego por el mismo periodo de tiempo.
En la denuncia formulada por la mujer ésta explicó que su marido le amenazó de muerte y la insultó en repetidas ocasiones el pasado 14 de agosto, cuando regresó al domicilio familiar, en la calle Castilla de Vila, después de estar con unos amigos. «Él no bebe nunca pero ese día estaba borracho», comentó la mujer, que decidió retirar la denuncia y negó toda la declaración que hizo el día de los hechos. «Me puse nerviosa porque estaba embarazada pero no me insultó», añadió. La juez Clara Ramírez le explicó que presentar una denuncia falsa es un delito.
El acusado reconoció que ese día había bebido pero negó haber insultado a su mujer en presencia de su hijo de ocho años de edad cuando regresó al domicilio familiar. «Es un poco celosa y como yo estaba con mis amigos se puso nerviosa y llamó a la Policía», comentó P. P. P., que dijo que fue su mujer la que le amenazó y le dijo que si no volvía del bar esa noche dormía en el calabozo.
«Temblando de miedo»
En el juicio también declararon los dos policías nacionales que practicaron la detención, que dijeron haber escuchado los insultos y las amenazas de muerte y que la mujer «estaba temblando de miedo». La abogada defensora pidió la absolución de su cliente debido a que la presunta víctima retiró la acusación y la fiscal la mantuvo de oficio, basada en el testimonio de los policías.