IBIZA | A. P.
Los empresarios de los concesionarios de venta de coches nuevos reclaman al Govern que reponga la ayuda de 500 euros para la compra de un automóvil nuevo, después de conocer que el Ejecutivo autonómico ha decidido suspender las ayudas, alegando que se han agotado los fondos económicos para este concepto en cuatro meses de 1,8 millones de euros, presupuesto que inicialmente estaba previsto para todo un año.
Tanto el presidente de la Asociación de Automoción (AEMA), Roberto Pereyra, como el de concesionarios, José Colomar, aseguraron ayer que se llevarán a cabo distintos contactos con el Govern para que reinstaure las ayudas para la adquisición de vehículos nuevos.
«Estamos haciendo gestiones después de la gran sorpresa de conocer la negativa de seguir con las ayudas del Govern balear. El Gobierno central seguirá con las ayudas de 500 euros, pero no así el balear y por eso queremos que se restablezcan para poder cumplir con los compromisos adquiridos», explica Colomar.
El sector podría haber firmado ya unos ochenta expedientes de venta de coches en función de estas ayudas con un total de 2.000 euros de descuento (los fabricantes y concesionarios aportan mil euros). Los empresarios aseguran que tanto el Gobierno como el Govern han pagado hasta ahora las ayudas, aunque lamentan el retraso de tres meses en el abono por parte de esta última institución.
«Cuando vimos el presupuesto del Govern ya pensamos en que no sería suficiente, porque nosotros calculábamos que harían falta tres millones de euros. Si no se reponen estas ayudas, el descuento quedará en 1.500 euros y esto supondría un inconveniente para le venta de coches en las Pitiüsas», añadió el presidente de AEMA.