PALMA | EUROPA PRESS
El Parlament balear rechazó ayer una proposición no de ley presentada por el PP que contemplaba la necesidad de que el Govern iniciara los trámites con las editoriales para que éstas incorporasen las diferentes modalidades lingüísticas de las islas en los libros de texto. El pleno tampoco aprobó la derogación de un artículo del decreto 92/1997, de 4 de julio, denominado ´de mínimos´, con el objetivo de obtener, según el grupo popular, un «bilingüismo integrador».
Según la parlamentaria del PP, Isabel Llinàs, muchos centros se han amparado en la excepción prevista en el artículo 11 del decreto que establece la posibilidad de superar el 50 por ciento impartido en catalán y el otro 50 por ciento en castellano, en caso de obtener el consenso mayoritario de los padres de los alumnos a los que se pretende aplicar la modificación. Llinàs considera que se ha llegando a hacer un «uso perverso» para, por esa vía, aumentar las materias desarrolladas en lengua catalana y, por ello, consideró que éste se debería derogar.
Mientras, el resto de grupos remarcaron que las personas catalanoparlantes de las islas se expresan en las dos lenguas, mientras que quienes únicamente lo hacen en una son los castellanoparlantes, algunos de ellos inmigrantes que han llegado a Balears en los últimos años.