IBIZA | NIEVES GARCÍA GÁLVEZ
Las Pitiusas vivieron ayer una nueva jornada de «tormentas muy fuertes» que descargaron más de 1.200 rayos y 95 litros de agua en sólo 24 horas y que anegaron de nuevo la carretera del aeropuerto, que permaneció cerrada trece horas, y ocasionaron inundaciones en calles de distintos puntos de las islas.
El delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Balears, Agustín Jansà, indicó que este tipo de fenómenos meteorológicos son habituales en el mes de septiembre, pero resaltó que las últimas tormentas están siendo «de las importantes», sobre todo en cuanto a descargas eléctricas se refiere.
Concretamente, Jansà indicó que en las Pitiusas se contabilizaron unos 1.220 rayos, la mayoría de los cuales cayeron sobre el mar, aunque algunos lo hicieron en tierra y provocaron pequeños incendios –el lunes por la tarde se registraron dos de este tipo en el término municipal de Santa Eulària–. Por su parte, la web eltiempo.es incrementó la cifra hasta los 2.553 rayos entre las siete de la mañana del lunes y las siete de la mañana de ayer y precisó que el momento de más actividad fue entre las 8 y las 9 horas de ayer, cuando se registraron 511. En todo el archipiélago se contabilizaron 37.000.
Sobre el agua caída, Jansà dijo que en el aeropuerto se registraron 95 litros por metro cuadrado en 24 horas, lo que a su juicio es «mucha lluvia», mientras que en la estación de Sant Josep, la cifra se quedó en 44 litros por metro cuadrado. Según meteoibiza.com en Sant Antoni se recogieron 29 litros y en Ibiza, 63. Las lluvias se prolongaron durante la tarde, con breves descargas.
Los efectos de la gran cantidad de agua caída se hicieron notar desde primeras horas de la madrugada. A las dos aproximadamente cortaban de nuevo la autovía del aeropuerto que, tras haber sufrido una inundación el lunes que obligó a achicar el agua durante dos horas y media, estaba anegada de nuevo. Fuentes de la Policía Local de Sant Josep señalaron que, en esta ocasión, un turismo quedó atrapado pero no se registraron daños personales.
En la mañana de ayer, el director general de Obras Públicas del Govern, Antoni Armengol, se desplazó a Ibiza para conocer la situación de la carretera. Durante su estancia, mantuvo una reunión con el alcalde de Sant Josep, Josep Marí Ribas, y técnicos del Consistorio y del Consell Insular para coordinar un protocolo de actuación.
Según fuentes del Govern, diez camiones autobomba, ingenieros y trabajadores de la empresa concesionaria del mantenimiento de la vía, efectivos de Protección Civil y técnicos municipales participaron en las tareas de desagüe. Fuentes municipales detallaron que el agua fue canalizada con bombas de impulsión por la calle de la Gamba Roja hasta llegar al mar. Para evitar la inundación de los hoteles de Platja d´en Bossa, se colocó un muro de contención en los alrededores para reconducir el agua bombeada. Por su parte, el tráfico rodado se desvió por distintos ramales de la autovía y por las calles anexas a la citada anteriormente. Los trabajos de evacuación del agua se dieron por terminados a las tres de la tarde, trece horas después del cierre de la carretera, momento en que se reabrió otra vez.
Asimismo, de acuerdo con la información recabada de las distintas policías locales, se registraron inundaciones en calles de Cala de Bou y Platja d´en Bossa y en la vía Joan Daifa de Vila, entre otras. Además, se tuvo que retirar tierra y piedras de la carretera de Ibiza a Sant Josep y se levantaron numerosas tapas de alcantarillas.