IBIZA | RAQUEL SÁNCHEZ
La que hasta hace dos días era consellera de Interior del Govern balear, María Ángeles Leciñena, aseguró ayer estar muy satisfecha con el trabajo desempeñado en ese cargo y se enorgulleció de haber contado en todo momento con el apoyo del presidente Francesc Antich. La ibicenca explicó que su salida del Ejecutivo podría haber estado motivada «por presiones desde Ibiza más que por otra cosa». «No es que me conste, pero es lo que se me ha comentado en algún momento», matizó.
Leciñena, cuyo nombramiento como consellera había sido respaldado por el presidente del Consell Insular de Ibiza, Xico Tarrés, presentó posteriormente una candidatura alternativa a la de éste en el Congreso Insular del PSOE ibicenco. Aunque finalmente esta candidatura fue retirada, Leciñena volvió a enfrentarse al sector oficialista en el congreso de la agrupación de Vila, donde se alineó junto a Antonio Roldán, actual presidente de esta agrupación local.
«El presidente ha decidido y yo respeto su decisión. Los cargos tienen una duración limitada y yo, más que nadie, lo sé y lo acepto. Siempre me he sentido más cómoda en segunda línea; aun así he desempeñado cargos durante algunos años y he vuelto después a mi puesto como médico de urgencias», señaló ayer la ex consellera, para añadir que éste será de nuevo su destino, que ha recibido muchas muestras de apoyo de sus compañeros en el hospital Can Mises y que ha rechazado ofertas para ocupar otros cargos. «Quiero recuperar las riendas de mi vida. Coordinar las emergencias te hace tener que estar disponible 24 horas al día», precisó.
Leciñena afirma que desea «un periodo de alejamiento» de la política pitiusa. «En estos momentos no tengo previsto realizar ninguna actividad política ni a corto ni a medio plazo. A largo plazo nunca se puede decir. Seguiré vinculada al PSOE pero sólo como militante de base, nada más. Los militantes son la mejor parte de los partidos» declaraba la ex responsable de Interior sobre su futuro.
Sobre la que se ha convertido en su sucesora, Pilar Costa, afirmó: «Yo sabía cuando acepté la conselleria que se la habían ofrecido a Pilar Costa y que ella no podía entonces. Ahora puede, y yo encantada». «Me une a ella una cercanía, hemos compartido etapas como cargos públicos a nivel institucional y siempre ha habido buena relación. Ha demostrado que es una buena política y una buena gestora. Me satisface entregar el relevo a una consellera que es una buena amiga», quiso destacar la consellera saliente.
Leciñena confía en que su sintonía con Costa haga que «todos los proyectos que iban a ver la luz ahora sigan adelante. Estimo que va a haber una continuidad». La médica confiesa sentir «un poco de pena» por marcharse sin ver consolidados algunos de los objetivos por los que ha trabajado, pero muestra resignación: «Los proyectos son como los hijos. Los padres tenemos que dejarles tener su propia vida. Nadie es imprescindible. Este cambio va a conllevar una continuidad y, al final, esto se traducirá en beneficios para el ciudadano».