IBIZA | N. G. G.
La Fiscalía recibió la semana pasada una denuncia sobre un presunto acoso sexual ejercido por un funcionario del centro penitenciario de Ibiza sobre una de las internas, según indicaron fuentes del Ministerio Público. El escrito recoge también que la víctima podría haber sido presionada meses después, por orden del director de la institución, Manuel Vega, para decir que todo era falso y que la habían inducido a denunciar otros trabajadores a cambio de una mejora de su situación.
Los hechos denunciados ocurrieron supuestamente el pasado 19 de mayo. Según explicó la interna a varios trabajadores de la cárcel, un funcionario se dirigió a ella «con frases obscenas» que la hicieron sentirse «acosada». Al parecer, le hizo varios comentarios sobre su pecho y sobre la manera en que mantenía relaciones sexuales.
El texto de la denuncia relata que, al tener conocimiento de lo ocurrido, un funcionario –al que al día siguiente otro compañero le relató la misma historia– acudió al director de la cárcel y le consultó sobre la manera en que debían proceder. Éste supuestamente le dijo que la víctima debía realizar una instancia donde contara todo lo ocurrido, al tiempo que la funcionaria del módulo debía redactar un informe.
Dos días después, se elevaron los documentos al director del centro penitenciario, quien también se entrevistó con la denunciante. «Tú no sabes lo que estás haciendo, tú no sabes la gravedad de estos hechos. Te están manipulando», le comentó al parecer Vega a uno de los funcionarios que acudió a su despacho para presentar también un escrito por estos hechos, según consta en la denuncia. El caso se comunicó más tarde a la inspección de la secretaría general de Instituciones Penitenciarias.
Investigación interna
«Cuando se tuvo conocimiento de la denuncia se abrió una investigación interna que sigue abierta», afirmaron ayer desde el gabinete de prensa de la secretaría general de Instituciones Penitenciarias tras ser consultados por este diario sobre el presunto acoso sexual. «Si hay una denuncia judicial, es el juez el que investigará lo que proceda. No tenemos nada más que decir», añadieron.
Sin embargo, la denuncia presentada en Fiscalía va más allá. Sostiene que en agosto, tres meses después de que ocurrieran los hechos, un trabajador del centro penitenciario se dirigió a la interna con intención de que ella redactara un escrito en el que constara que todo lo ocurrido fue «una manipulación» de otros funcionarios para «liquidar» al denunciado. Ella relató estos hechos a una funcionaria y supuestamente le explicó que el trabajador la presionaba «en nombre del director de la prisión» y que «le habrían prometido el tercer grado». Al parecer, la interna se mostró muy afectada porque pensaba que «poniendo en conocimiento del centro penitenciario los hechos, acabarían sus preocupaciones», pero que sin embargo «nadie hacía nada al respecto». En la denuncia se indica también que, preguntado el trabajador que intentó presionarla, éste reconoció haberlo hecho después de que se lo hubiera «pedido» el director.
Ante la «indefensión» de la víctima y la posibilidad de que se intentara tomar «represalias» sobre varios funcionarios, los hechos se pusieron en conocimiento a principios de mes de la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, la subdirectora general de programas del centro del Instituto de la Mujer y de la subdirectora general de Tratamiento y Gestión Penitenciaria, indica la denuncia. Sin embargo, al no haberse obtenido respuesta, se ha denunciado lo ocurrido a la Fiscalía.