PALMA | EFE
El Parlament balear aprobó ayer por asentimiento la redacción de un decreto que regule el derecho a la segunda opinión médica en el sistema de salud balear, para lo que, según defendió el PSOE, no será necesario ampliar la plantilla sanitaria actual. El diputado socialista Miquel Gascón presentó la proposición en el pleno de ayer, una norma que desarrolla las leyes estatal y autonómica que prescriben este derecho de los afiliados.
Gascón indicó que el decreto regulará quién tendrá derecho a la segunda opinión, qué facultativos las llevarán a cabo y en qué condiciones, para lo que se observarán los métodos utilizados en las comunidades autónomas que ya lo aplican. El decreto garantizará el derecho de los ciudadanos a ser informados de su enfermedad y, en determinados casos, el paciente podrá decidir acerca del tratamiento a seguir.