PALMA | AGENCIAS
El fiscal anticorrupción Juan Carrau ha rebajado su petición de pena para el ex concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Palma, Javier Rodrigo de Santos, de los cinco años de prisión que solicitaba inicialmente a tres y medio, además de ocho años de inhabilitación absoluta frente a los nueve que pedía, al tiempo que mantiene el delito de malversación de caudales públicos por el que le acusa. Asimismo, continúa aceptando la atenuante de reparación del daño después de que el ex regidor reintegrase la cantidad defraudada al Consistorio.
Así lo puso de manifiesto Carrau durante la exposición de las conclusiones en el juicio donde se juzga al ex edil por el presunto desvío de dinero público en clubes de alterne masculinos y casas de masajes, cantidad que el representante del Ministerio Público elevó a 52.000 euros, cifra superior a los 50.804 que postulaba en su escrito de calificación inicial.
Tal y como explicó, este incremento de la cantidad defraudada se debe a que se ha introducido un gasto de 754 euros que De Santos efectuó un sábado así como 1.800 euros abonados en noviembre de 2007.
Reparación del daño
Cabe recordar que la defensa de De Santos, ejercida por el abogado José Ignacio Herrero, alega como atenuante la reparación del daño producido, además de haber actuado así debido a su «grave» adicción a la cocaína y haber procedido, antes de conocer que el proceso judicial se dirigía contra él, a confesar la infracción ante las autoridades.
Precisamente, el perito médico que evaluó al ex concejal certificó ayer que presentaba una «discreta atrofia» en el conducto nasal derecho que podía derivarse de una adicción a la cocaína, corroborada por el terapeuta que le trató en una clínica de desintoxicación.
Así lo declararon por videoconferencia los dos peritos médicos aportados por la defensa y que intervinieron en el tratamiento del acusado por su supuesta adicción a la cocaína que, según sostiene su abogado, José Ignacio Herrera, le habría llevado a utilizar ilícitamente una tarjeta de crédito del Consistorio palmesano en clubes de alterne, por un total de 50.804 euros.
marzo de 2008 con una «obstrucción nasal acentuada por el conducto derecho», que podría haber sido originada por el consumo reiterado de cocaína. No obstante, el perito señala que esta sintomatología es «perfectamente» compatible con otras causas.
El fiscal Carrau preguntó a este médico si De Santos le informó de sus «problemas con la Justicia», cosa que negó el facultativo, quien apuntó que fue remitido a él por la hermana del acusado, colega profesional de su esposa.
El segundo perito médico que ha sido interrogado dirige la clínica de tratamientos avanzados de la adicción en la que fue tratado De Santos por sus problemas con la cocaína.
«Tratamiento ultrarrápido»
El acusado recibió un «tratamiento ultra rápido» en esta clínica entre los días 19 marzo de 2008 y el 21 de marzo del mismo año y, según indicó el médico, todavía recibe tratamiento ambulatorio en la misma.
El informe redactado por el terapeuta que le trató certifica que De Santos padecía un trastorno de adicción a la cocaína, diagnóstico basado en datos clínicos y del comportamiento.
«Es muy difícil que un paciente pueda fingir un trastorno de adicción a la cocaína con un cuadro sintomático tan complejo y florido», señaló el facultativo en contestación a una de las preguntas de la defensa.
Asimismo, explicó que De Santos sufría un «déficit en el control de los impulsos», derivado del consumo reiterado de cocaína, que podía afectar a su conducta aunque no le inhabilitaba para «diferenciar lo que estaba bien de lo que no».
No obstante, el perito no ha podido asegurar que el que fue teniente de alcalde del Ayuntamiento de Palma fuera adicto durante los años en los que fueron cometidos los delitos porque la historia clínica se basa únicamente en la información que De Santos les ha facilitado y no en pruebas objetivas.