IBIZA | J. LL. FERRER
El presidente del Consell Insular, Xico Tarrés, confirmó ayer a este periódico que no tiene previsto cubrir con otra persona la vacante que deja Pilar Costa en la conselleria de Corporación y Comunicación. «Las funciones que realizaba su conselleria serán distribuidas por otros departamentos, o tal vez lo asuma alguien en el área de Presidencia», señaló. También dijo que esa es la mejor opción «dados los tiempos que corren», en alusión a la actual situación de recesión económica, que afecta a las arcas insulares.
Tarrés lamentó «no tener un clon» de Pilar Costa para poder compartirla entre el Consell y el Govern. Su marcha de Ibiza «es una pérdida importante, porque aportaba experiencia y conocimientos». «Se va al otro lado, pero eso también es bueno, ya nos va bien», señaló Tarrés, en alusión al apoyo que así tendrá en Mallorca el Consell Insular de Ibiza para hacer valer sus reclamaciones.
Precisamente, la presencia de un interlocutor fiable en el seno del Govern era una de las principales aspiraciones de Xico Tarrés. El presidente Tarrés negó tener prevista una remodelación de su propio equipo de gobierno. «La gente va cogiendo experiencia y estoy contento de cómo van las cosas», aseguró, pero no descartó pequeños retoques en niveles inferiores.
El papel de Leciñena
En cuanto al papel que ha desempeñado la consellera cesante Ángeles Leciñena –que, tras ser promovida por Tarrés al cargo, terminó rivalizando con él dentro del PSOE ibicenco–, el presidente ibicenco afirmó: «Ha jugado un buen papel. Creo que Antich lo que quería era otro perfil y es algo que hay que aceptar. Espero que para ella haya sido una experiencia positiva».
En relación con Bàrbara Galmés, ya ex consellera de Educación del Ejecutivo autónomo, el presidente dijo que «es una conselleria muy difícil y complicada; espero que le vaya muy buen, y tenemos que respetar las decisiones del presidente».
Xico Tarrés confió en que la política que lleve a cabo el nuevo Ejecutivo autónomo dé un impulso a la solución de los problemas que permanecen pendientes tanto en el conjunto de Balears como, especialmente, en la isla de Ibiza.