IBIZA | N. G. G.
Los nuevos internos que llegan al centro penitenciario de Ibiza a primera hora de la noche o en la madrugada, cuando ya está cerrada la cocina y el economato, reciben, en ocasiones, agua en botellas vacías que ya han sido utilizadas por otras personas, según informaron a este diario fuentes de la prisión.
«En lugar de tirar las botellas, se acumulan y se reciclan», indicaron estas fuentes, que denunciaron esta práctica por las consecuencias negativas que puede tener, sobre todo por favorecer la transmisión de distintas enfermedades.
En la prisión de Ibiza el agua, pese a ser potable, no es bebible porque está salada. Por ello, un camión cuba la proporciona a diario para su uso en la cocina y para darla a los internos a la hora de las comidas fundamentalmente.
Asimismo, ellos pueden comprar sus propias botellas en el economato a un precio de 21 céntimos por un envase de 1,5 litros.
Usadas o de la basura
El problema surge en el caso de las personas de nuevo ingreso que llegan al centro penitenciario cuando el economato está cerrado. Al parecer, desde hace tiempo se están rellenando con agua de la cocina botellas usadas y tiradas incluso a la basura para darlas a los nuevos internos.
Sin embargo, algunos funcionarios se han negado a llevar a cabo esta práctica. Concretamente, una noche uno de ellos decidió abrir la tienda y coger seis botellas para repartirlas. Según fuentes conocedoras de lo sucedido, al día siguiente le pidieron explicaciones y, aunque justificó su acción por una cuestión de «salud y humanidad», le obligaron a pagar de su bolsillo el coste de las seis botellas de agua.
Las citadas fuentes resaltaron la contradicción que supone esta práctica con la puesta en marcha, por ejemplo, de protocolos para prevenir el contagio de la gripe A.
Bidón con agua potable
Por su parte, desde el gabinete de prensa de la secretaría general de Instituciones Penitenciaras, que no negó expresamente que se diera agua en botellas usadas, indicaron que en el módulo de nuevos ingresos disponen de un bidón con agua potable. Añadieron que a los presos se les da un lote higiénico a su llegada que contiene un vaso de un tamaño superior al normal y que pueden llenarlo antes de ir a la celda. «Hoy por hoy hay esto», apuntaron.
«Además tienen la posibilidad de comprar agua en el economato sea la hora que sea con una tarjeta prepago», señalaron las mismas fuentes oficiales, si bien desde la prisión negaron que la tienda esté abierta a cualquier hora y aseguraron que se cierra a las nueve de la noche.