FORMENTERA | CARMELO CONVALIA
Javier Serra Torres tiene 33 años y es empresario. Su relación con la política la ha mamado desde pequeño. Su padre, Antonio Serra Colomar (fallecido en 2003), fue uno de los políticos con más peso durante la transición democrática y alcalde de Formentera en varias ocasiones. Ahora, Javier Serra se muestra ilusionado y con ganas de trabajar en la gestión pública como conseller del partido que fundó su padre junto a otros vecinos de la isla.
— ¿Con qué ánimo entró a ser conseller?
—Lo vivo como una forma de contribuir, en lo posible, a ayudar al bienestar de los ciudadanos, defendiendo el proyecto del GIF, que ha demostrado su trabajo en este sentido. Me decidí al ver lo que estaba pasando con determinados partidos políticos, antes de las últimas elecciones.
—Usted pertenece a la nueva generación del GIF, sucesora de los fundadores de este partido, entre los que estuvo su padre. ¿De qué forma está presente el espíritu de Antonio Serra en su trabajo político?
—Mi padre era la cara visible pero el espíritu del GIF pertenece a más gente. Detrás de mi padre había un numeroso grupo de personas. Desde luego que en casa se vivía en primera persona la política. Hablábamos de política a diario, sobre todo de los temas más importantes que transcendían a los más jóvenes. Mi curiosidad estaba presente y hablábamos de esos temas. Era difícil escaparse de la política en casa.
—¿No teme que se le relacione con la coletilla de «es el hijo de...»?
—Eso es inevitable, especialmente para las personas mayores que me siguen viendo como el hijo de Toni Serra. Le pasa igual a mi compañera del GIF, María del Mar Cardona, se la ve como la hija de Bartomeu Cardona. Somos gente joven y aunque nos hayan puesto el listón muy alto tenemos que demostrar nuestra valía.
—¿En estos meses que lleva de conseller, con qué experiencia se queda?
—Con una negativa: el equipo de gobierno del Consell, sobrepasando las reglas del juego político, pone muchas trabas para que podamos desarrollar nuestra labor de oposición. Por una parte, está el retraso en contestarnos a nuestras solicitudes de información y, por otra, la tomadura de pelo que representa que te aprueben mociones por unanimidad y que pasado un año no se desarrollen. Me molesta que te quieran vender un discurso y que luego no se corresponda con los hechos.
—Y la parte positiva...
—Poder interactuar con la gente, con los compañeros de partido y el trabajo que supone preparar las iniciativas que queremos desarrollar para Formentera.
—Más de una vez ha sido crítico con el trato que recibe de los medios de comunicación...
—El problema es que no nos sentimos tratados. Hemos presentado mociones, hemos emitido alguna nota de prensa y, en alguna ocasión, no se nos ha sacado. Lo que presentamos son proyectos e iniciativas importantes y pensamos que deberían tener la misma trascendencia que lo que diga el equipo de gobierno.
—Ustedes mantienen un discurso casi calcado del PP. ¿qué les diferencia de este partido?
—Nosotros no dependemos de ningún partido nacional, las líneas las marcamos desde Formentera. El GIF nació para defender los intereses de la isla, para defender nuestro entorno, para defendernos de la especulación que hubiera llegado a convertir esta isla en un montón de hormigón. Es cierto que el PP ahora es independiente de Ibiza pero mantiene una dependencia de una estructura superior, de Palma. En resumen, nos mueve más la isla que la ideología de derechas o de izquierdas. En alguna ocasión en los plenos hemos votado en contra de las propuestas del PP, al igual que lo hemos hecho con el equipo de gobierno, al que también hemos apoyado alguna vez. No estamos de acuerdo con todo lo que dice el PP y por eso a veces no lo apoyamos.
—¿Se presentará el GIF a las próximas elecciones de 2011?
—Naturalmente. Luego, dependerá del partido cómo lo hagamos o las personas que se presentarán. Eso ya se verá. En cuanto a repetir candidatura con el PP al Parlament, no nos lo hemos planteado porque todavía quedan dos años.
—¿Por qué se abstuvieron en la aprobación del avance del futuro Plan Territorial Insular?
—Está bien que lo recuerde porque el presidente del Consell Insular dijo que fue con el voto de todos los grupos. El GIF ha estado trabajando intensamente en este sentido, contrastando propuestas, y es cierto que hubo un principio de acuerdo en ciertos aspectos, pero no en todos. Por ese motivo nos abstuvimos. La idea es tener una normativa que dure 20 años y que dé la confianza urbanística necesaria a los ciudadanos. Ahora no tenemos más información sobre la propuesta de aprobación inicial, pero nosotros trabajaremos por el consenso.