SANTA EULÀRIA | P. R.
El templo del Puig de Missa de Santa Eulària acogió ayer por la mañana un emotivo homenaje al escultor británico Barry Flanagan, fallecido en la villa del Río el pasado 31 de agosto. Sus cuatro hijos y su actual compañera, Jessica Sturgess, estuvieron acompañados en el acto por numerosos amigos, vecinos y conocidos del artista, algunos de los cuales habían viajado a la isla desde diferentes ciudades europeas para asistir a este último adiós al que se considera uno de los escultores más importantes del siglo XX. La iglesia estaba prácticamente llena y entre el público se podían ver numerosos artistas, galeristas de arte y personas relacionadas con este mundo, de diferentes nacionalidades.
El funeral estuvo dirigido por dos sacerdotes de la iglesia anglicana en Ibiza y contó con la participación de diferentes amigos y familiares que salieron a la tribuna para dedicar algún texto al fallecido. Se recitaron algunos poemas y piezas de la Biblia. También un organista interpretó varias piezas religiosas, que fueron coreadas por algunos de los presentes.
Ocupaban las primeras filas del templo los cuatro hijos de Barry Flanagan (tres mujeres y un varón), junto a su compañera y otros allegados al fallecido. A los pies del altar se habían depositado numerosos ramos de flores.
La intervención más larga corrió a cargo de un amigo personal de Barry, y unido profesionalmente a él, el mallorquín Enrique Juncosa, director del Museo de Arte Moderno de Dublín. Primero en inglés y luego en español, hizo un relato biográfico del escultor y una valoración de su obra.
Juncosa destacó que Flanaghan fue un artista de éxito desde joven, lo que le ha permitido después darse a conocer en todo el mundo. Le calificó como artista «muy independiente», un carácter que según el especialista, encajaba a la perfección con la elección del artista de vivir en Ibiza, la isla que se abrió al mundo bajo el signo de la libertad. Asimismo, Enrique Juncosa se refirió a la especialidad de Flanagan en la representación del mundo animal y muy especialmente la liebre, para la que demostró una especial predilección. «La liebre representa muy bien el carácter de este artista», subrayó el experto.
Un poema de Antonio Colinas
Jessica Sturgess, la compañera sentimental de Barry Flanagan, dio lectura al poema de Antonio Colinas ´Cabeza de la Diosa entre mis manos´, una pieza con la que se inspiró el escultor para una de sus obras.
Flan Flanagan, una de las tres hijas de Barry, también participó en el acto, dando lectura al poema ´Sobre la superficie de Dios´, del dramaturgo francés Jarry Alfred. En esta pieza el autor define a Dios como «la distancia más corta entre el cero y el infinito». Otro amigo del artista, Richard McNeff, recitó una lectura de la Biblia.
Entre los asistentes estaba, cargado con su cámara, el reportero televisivo Peter Bach, que está culminando un documental sobre Barry Flanagan para la BBC.
Barry Flanagan nació al Norte de Gales en 1941 y había fijado su residencia en Santa Eulària en 1987. A pesar de ello, seguía viajando. Considerado un ciudadano del mundo, su obra ha pasado por las mejores galerías y forma parte de los museos de arte moderno más importantes del mundo.