IBIZA | E. RODRÍGUEZ
El grupo del PP en el Consell y el Ayuntamiento de Sant Josep denunciaron ayer la demolición y reconstrucción del muro del vía crucis de Sant Josep en las obras de ampliación del paseo Pere Escanelles (la travesía del núcleo urbano), en contra del criterio de la Comisión Insular de Ordenación del Territorio y del Patrimonio (Ciotupha) que, en su informe, especificaba lo siguiente: «El técnico que suscribe quiere insistir en la necesidad de que se proceda a una acción de restauración y reposición, antes que de demolición y reconstrucción ya que se trata del vía crucis original».
La consellera del PP Carolina Torres y la concejal del PP en Sant Josep María José Ribas denunciaron ayer en rueda de prensa que se ha incumplido la prescripción técnica de la Ciotupha y se ha destruido la pared original, a pesar de que el alcalde, Josep Marí Ribas, Agustinet, estuvo presente en la convocatoria de la Ciotupha en la que se resolvió este expediente. Torres considera que se trata de «un escándalo» y recordó que los mismos responsables, en referencia al alcalde, denunciaron en los juzgados que se hubiera rebajado en medio metro el tramo del muro situado frente al Ayuntamiento «por razones de seguridad», ya que, según los populares, los conductores que se incorporaban a esta travesía no tenían suficiente visibilidad por culpa de esta pared. El juez archivó la denuncia.
'Falsas acusaciones'
El Ayuntamiento mantiene que las acusaciones del PP son falsas y que, en contra de lo que denuncian, «se han cumplido escrupulosamente las prescripciones de la Ciotupha». «En ningún caso se ha destruido el patrimonio municipal si no que, tal y como señalaba el Consell, se ha restaurado la parte existente y se ha mantenido como se hallaba originariamente, en el mismo lugar y manteniendo la misma forma», dice el Consistorio en un comunicado, en el que explica que las obras, que aún continúan (están financiadas por el PlanE de fomento del empleo), «implican la reforma de la pared del vía crucis que se encontraba en un estado deplorable y la construcción de un segundo tramo del que ya no quedaba absolutamente ningún resto».
El PP asegura que, a diferencia de lo que hizo el alcalde hace unos años, no piensa acudir a los tribunales a denunciar los hechos porque «la política no se puede ejercer en los juzgados», aunque pedirán explicaciones tanto en el Consell como en el Consistorio. La edil del PP aseguró, además, que se ha eliminado un tramo del muro de dos metros para ubicar un paso de peatones y que para reconstruir el muro se ha utilizado «hierro y hormigón». Calificó de «muy graves» las contradicciones» de la izquierda sobre este asunto. «¿Cómo habrían actuado si lo hubiera hecho un ciudadano cualquiera?», cuestionó por su parte Carolina Torres.
El Consell se defiende
Por otra parte, la consellera de Política Agrícola y Patrimonial, Marga Torres, aseguró ayer que la reconstrucción del antiguo muro del vía crucis no incumple el acuerdo de la Ciotupha puesto que no había «otra opción» dado el «mal estado» en que se encontraba. «La piedra, por el estado en que se encontraba, no permitía la restauración pura y dura o la reparación porque no aguantaba y se ha tenido que hacer de nuevo manteniendo el mismo trayecto y las características. Ha sido una cuestión de obra». «Se ha cumplido», agregó, «el primer principio del acuerdo de la Ciotupha: intentar la consolidación y salvar al máximo el muro y mantener el paso que había».
Torres niega que se haya destruido nada. «Simplemente si no se hacía nada, caía solo, o bien se miraba de arreglarlo, descalzando y asegurando lo que había y haciéndolo de nuevo», justificó la consellera. El concejal de Urbanismo, Josep Antoni Prats, apuntó que los técnicos del Consell se desplazaron a la obra para indicar a la constructora cómo debían reconstruir el muro («estaba deshecho», apunta), reutilizando, además, las mismas piedras.
Sin figura de protección
Por su parte, el PP asegura que no se explica «el cinismo y la hipocresía» de los responsables del Ayuntamiento que, a pesar de dejar constancia por escrito de sus intenciones, «acaban haciendo todo lo contrario y permiten que unas obras atenten contra la Ley de Patrimonio». Cabe tener en cuenta que el muro, aunque no cuente con ninguna figura de protección, se encuentra dentro del radio de protección de la iglesia declarada BIC.
El Consistorio sostiene que la reconstrucción del tramo donde no quedaban restos se ha hecho utilizando documentación antigua y con el asesoramiento de los vecinos del municipio. El equipo de gobierno añade a través de una nota que las personas que les acusan de destruir el vía crucis no han estado nunca presentes en las reuniones que se han celebrado para presentar el proyecto. También asegura que al entrar en el Ayuntamiento se encontraron los elementos patrimoniales del municipio en un estado de «abandono» por «el inexistente trabajo» del anterior equipo de gobierno.