IBIZA | LAURA FERRER ARAMBARRI
Las perspectivas del sector de la construcción no son buenas para este invierno. El presidente de la Asociación de Constructores, Juan Roig, asegura que los proyectos de vivienda plurifamiliar, es decir, los grandes edificios promovidos por el capital privado, «están prácticamente paralizados» y que apenas cuentan con proyectos de viviendas unifamiliares. «El volumen de trabajo y el presupuesto ha bajado de manera notable respecto a 2008: calculamos que hoy en día tenemos en cartera un 50% menos de proyectos en comparación con septiembre del año pasado», añade el empresario. En este sentido, advierte de que el sector podría destruir empleo en los próximos meses y que, en el mejor de los escenarios, tan solo se mantendrán plantillas. «Quien espere que el sector genere empleo en invierno que se desengañe. La cifra del paro de octubre será escandalosa y probablemente el sector de la construcción no pueda ayudar a que eso mejore», augura.
Así, aunque hay promotores que han comprado suelo para construir se ven incapacitados para poner en marcha las obras «porque los bancos no les dan un crédito, a no ser que garanticen que lo tienen todo prácticamente vendido sobre plano y eso hoy día es imposible», explica. En este sentido, añade que el cliente «no sólo ha dejado de comprar sobre plano sino que ahora pide casi que le amueblen el piso antes de comprar». Así, sin facilidad de crédito ni para clientes ni para el propio promotor, «es imposible que salgan adelante las obras, los bancos tienen el puño cerrado por falta de confianza pero esperamos que empiece a moverse el dinero, porque sin esa base estamos atados de pies y manos», advierte.
«Hasta la fecha habíamos ido tirando con los fines de obra de varios proyectos iniciados hace tiempo pero las perspectivas de futuro hacen prever una paralización del sector», dice el constructor. Tradicionalmente, después de los meses de verano se ponían en marcha proyectos a mediados de septiembre y octubre; sin embargo, este año no se mantiene el patrón. «Está todo muy parado y por ello habrá que ajustar al máximo las plantillas y reducir la inversión en infraestructuras o equipos», advierte Roig.
«Hablando con colegas coincidimos en que este va a ser el invierno más duro. 2008 ya lo fue pero en los próximos meses tocaremos fondo con la esperanza, eso sí, de que venga una remontada a partir de finales de 2010 o principios de 2011», explica el empresario. Para Roig, la clave está ahora en que se pongan en marcha las obras públicas anunciadas. «No van a ser la solución a todos los males pero sí pueden ser una ayuda especialmente para las empresas auxiliares del sector». Así, la reforma del puerto, las VPO, el hospital, la depuradora o la comisaría de la Policía Nacional «podrían generar trabajo y algo de empleo en los próximos meses», explica.